martes, 31 de marzo de 2009

Las 70.000 mentiras sobre el agua

Sí, 70.000, sí, tantas como las hectáreas del Segarra-Garrigues, que es la infraestructura más importante para el progreso y el desarrollo futuro de Lleida. Para empezar aclaremos una verdad incontestable. Si no hubiera gobernado el Partido Popular, si Aznar no hubiera ganado las elecciones generales el año 1996, el Canal seguiría siendo la eterna promesa electoral de Pujol antes y de los Presidentes de la Generalitat que le han sucedido, después.

Tuvo que ser la Declaración de Interés General del Segarra Garrigues, aprobada en el Congreso de los Diputados con los votos de PP, CIU e IU, a pesar de los votos en contra del PSOE, la que permitió que las obras pasaran a ser competencia del Estado, pero hasta que no ganó las elecciones el Partido Popular esa competencia no se pudo ejercer, porque como dijo Borrell en un insólito alarde “democrático”, mientras él fuera Ministro la obra no se haría. Fue de las pocas promesas cumplidas por los socialistas.

Pero con el PP en el gobierno llegó el Segarra-Garrigues, como el AVE, la Autovía Cervera Igualada, el Tunel de Vielha,....o sea la mayor inversión anticatalanista de la historia. En el 2004 las mayorías cambiaron en España y los socialistas no tuvieron más remedio que continuar lo que había empezado el gobierno anterior del PP, y entre ello el famoso Canal que habían votado en contra, y que le daba todo el sentido a los 400 Hm3 de Rialb, cuyos detractores ya habían denunciado que sólo serviría para llevar las aguas a Barcelona.

Llegaron las elecciones generales del 2008. Todo el mundo puede recordar que el Partido Popular denunció en solitario que el Govern del Tripartit pretendía desviar las aguas del Segre a Barcelona. Se negó la denuncia hasta la saciedad, se nos llamó de todo a los anticatalanes del PP, hasta que pasadas las elecciones pudimos descubrir que en la cabecera del Segre, en Prats i Sansor, estaban puestas hasta las estacas que señalaban la desviación de las aguas. El Govern catalanista presidido por el socialista Montilla y secundado por el Conseller ecosocialista de IC, Baltasar, dejaba sin agua al Segre y por tanto al embalse de Rialb y al Canal Segarra-Garrigues.

Dijimos desde el PP, que todas las aguas del Segre están en régimen de concesión administrativa para ampliar los riegos del Urgell y dotar los del Segarra-Garrigues, y que la solución para abastecer Barcelona era prolongar el minitrasvase del Ebro a Tarragona, que ya funciona pero del que sobra la mitad, justo lo que necesita Barcelona. Se impuso finalmente la cordura, se abandonó el trasvase del Segre, el transporte del agua en barcos desde Almería, y se aprobó dicha prolongación del minitrasvase desde Tarragona a Barcelona. Pero desgraciadamente llovió y se abandonó el proyecto.

¿Por qué? Porque a los nacionalistas no les importa realmente solucionar los problemas del territorio que dicen defender, los nacionalistas van a lo suyo, “un país, una sola agua”, aunque sea a costa de sacarla de donde no hay. En el fondo lo que rechazan es todo lo que supone una vertebración de España como lo es el PHN, que lo que contempla es trasvasar recursos de las cuencas excedentarias a las deficitarias, es decir en el caso que nos ocupa, la prolongación hasta Barcelona del minitrasvase del Ebro a Tarragona.

Por lo tanto, como puede dejar de llover, como puede repetirse la sequía de Barcelona, el Tripartit ha cambiado la estrategia sibilinamente, y ahora de lo que se trata es de recortar la superficie regable del Segarra-Garrigues para disminuir el caudal que necesita el Canal y disponer así de un sobrante para Barcelona. ¿Y cómo se hace eso, se preguntará el lector, sin irritar a los futuros regantes del Segarra- Garrigues? Pues muy sencillo, se subvenciona desde la Generalitat a un organismo, el Centro Tecnológico Forestal del Solsonés, para que denuncie ante la UE la falta de espacio protegido en el Segarra-Garrigues para las aves esteparias, y para que amplíe en 26.000 Has. más la zona inicialmente destinada a las ZEPAS.

O sea, que a las 20.000 inicialmente exigidas por la UE al gobierno del PP, hay que añadir las otras 26.000 de ahora. Con lo que al final puede ocurrir una de las dos cosas. Que un Canal previsto para 70.000 Has. de riego se quede en 46.000 Has. menos, es decir en 24.000 Has, regables y no sea viable, o que en un alarde negociador presentado a bombo y platillo por el Gobierno Central y el de aquí, ambos presidido por socialistas, la nueva ampliación de las ZEPAS en vez de 26.000 Has. se quede en 13.000 Has. En ambos casos, problema resuelto. Sobra agua para Barcelona y “un país para una sola agua” .

Eso sí, Cataluña con un 30% de la superficie total protegida, de las que 140.000 Has. le tocan a Lleida, y por lo visto una parte importante al Segarra-Garrigues, podrá presumir ante el resto de España, que sólo protege un 16% de su territorio, de una sensibilidad ambiental inigualable gracias a los desvelos ecologistas de un Govern que, nunca mejor dicho, no nos merecemos. Porque también le tendremos que agradecer que haya sido capaz de recortar en la mitad la ampliación de ZEPAS que él mismo ha propuesto a Bruselas. Es el penúltimo acto de un vodevil que vinieron a presentar a los regantes en una solemne sesión sin preguntas el trío de los comediantes, Puxeu, Llena y Baltasar. Los Reyes Magos de la negociación.

Pero falta el último acto de esta historia. Lo tienen que escribir los regantes que no deben conformarse, han de defender lo que es suyo y que a estas alturas ya saben en quien confiar. El Partido Popular, que dice lo mismo en la oposición que en el Gobierno, y aquí y en toda España, les defenderá en Bruselas, en Madrid y en Barcelona. En los Parlamentos. Los demás ya se ha visto lo que han hecho. CIU cuando podía no hizo el Canal, e IC que lo apoyó en Madrid lo quiere dejar sin agua como sus socios del Tripartit, el PSC-PSOE y ERC. Esto es, “un país y una sola agua”. La de Lleida.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP en el Congreso

martes, 3 de marzo de 2009

Viene el cambio

El Partido Popular ha ganado las elecciones en Galicia, y Alberto Núñez Feijóo será Presidente porque lo ha hecho con mayoría absoluta, que es lo que se le exige al PP para poder gobernar, ya que de lo contrario empiezan los pactos hasta con el diablo, como lo sufrió D. Manuel Fraga, al que hace cuatro años le faltó un solo diputado para esa mayoría absoluta, lo que le apartó del gobierno por el pacto entre el PSOE y el BNG.

La mala gestión y el enfrentamiento partidista -como ocurre en estos casos- de los partidos que han formado el gobierno de Galicia, los gastos suntuarios, especialmente ofensivos en esta época de crisis, la falta de respeto al bilingüismo, como también sucede donde se gobierna con los nacionalistas, han servido sin duda para recordar la excelente gestión de los gobiernos de D. Manuel Fraga, que sin duda continuará Alberto Núñez Feijóo. El triunfo del PP en Galicia es una apuesta por la libertad, por el bilingüismo y por el gobierno para todos, y que cobra un especial valor por las dificultades de todo tipo que ha tenido que superar nuestro partido en estas elecciones.

Pero los resultados gallegos tienen sin duda una clave electoral nacional, que Zapatero debería reconocer. La crisis económica, tan tardíamente aceptada, las atolondradas respuestas a sus efectos, el enorme drama del paro, con personas a las que ya se les agota el desempleo, el engaño permanente, la prepotencia y soberbia, y sobre todo el interés partidista que Zapatero sitúa por encima del interés general de todos los españoles, han sido castigados y han tenido reflejo en el resultado de Galicia.

El proverbial optimismo del presidente del Gobierno tendrá su expresión en los resultados del País Vasco, buenos para el PSOE, es cierto, pero tampoco ahí ZP debería cegarse por la soberbia. Es un hito histórico que por primera vez en democracia desde hace 30 años, el País Vasco puede recuperar la senda de la normalidad y el camino hacia la paz, con el respeto a todos empezando por el respeto al derecho a la vida. Pero para eso, el apoyo del Partido Popular de Mariano Rajoy es determinante.

Es decir, si el PSOE decide sumar a sus votos los que ha obtenido el Partido Popular, que es decisivo en la suma aritmética ahora, y lo ha sido ya mucho antes, desde que ha luchado en solitario -con la oposición del PSOE- para que ETA y sus franquicias se ilegalizaran y no pudieran presentarse a las elecciones. El Partido Popular, que puede presumir con razón de decir lo mismo en todas las partes de España, antes, durante y después de las elecciones, será indispensable para que el PSOE pueda gobernar en el País Vasco, porque eso es lo que conviene a los vascos y a España.

Estas elecciones en dos Comunidades con una notable sensibilidad nacionalista, han demostrado que a los ciudadanos les importa mucho más la sanidad, la economía, el paro, las pensiones , el terrorismo, es decir los problemas reales que afectan a su calidad de vida, que los problemas identitarios. Gallegos y vascos así lo han expresado y han relevado a sus gobiernos nacionalistas.

Pero hay otra consecuencia a escala nacional. La elecciones marcan tendencias, y el Partido Popular y Mariano Rajoy, mal que le pese a Zapatero, son la alternativa y el cambio que se ve venir, tan esencial para el buen funcionamiento de la democracia. La actual situación económica exige una política general para toda España, y no una en Galicia donde el PSOE quería pactar con los nacionalistas, otra en el País Vasco donde al parecer quiere relevarlos a pesar de que en Madrid querrá seguir contando con los apoyos del PNV, y otra en Baleares donde Tomeu Vicens, el diputado decisivo de uno de los seis partidos con los que gobierna el PSOE, ha tenido que pagar 100 millones de fianza para salir de la cárcel y seguir votando al socialista Antich.

El gobierno de ZP hasta ahora ha demostrado que necesita un enemigo para hacer política, y el enemigo es el Partido Popular. Pero la inaceptable politización de la justicia y la obscena cacería preelectoral contra el PP, otro 11-M judicial, no han impedido que llegue el cambio. Porque España no puede seguir gobernada por quienes anteponen siempre el interés partidista al interés general. ¿Qué ocurriría por ejemplo si el PP hubiera necesitado los votos del PSOE en Galicia, y en el País Vasco el PSOE necesitara los del PP? Pues seguramente que los socialistas gobernarían con el BNG en Galicia y con el PNV en el País Vasco.

Pero no ha sido así, y si el PSOE acepta los apoyos del PP para cambiar el gobierno del PNV, que es lo que le conviene al interés general del País Vasco y de España, no parece razonable que espere seguir contando con los apoyos del PNV en Madrid, y los que está comprando en el resto de España. En esta situación para aportar soluciones ante la crisis económica y el problema del paro, lo que se requiere es un gran acuerdo nacional entre los dos grandes partidos del Estado y entre todos los agentes económicos y sociales. Pero para eso hace falta una altura de miras que Zapatero no ha demostrado hasta ahora.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado al Congreso por el Partido Popular

lunes, 16 de febrero de 2009

¿Un país, una sola agua?

Bajo tan rimbombante lema, se celebró en Mollerussa el pasado fin de semana, un debate en el que participaron entre otros, el Director de la Agencia Catalana de l’Aigua, Manuel Hernández, y el Presidente del Canal de Urgell, Ramón Carné. Lo primero que a uno se le viene a la cabeza cuando escucha lo de “Un país, un agua”, es que el país es España, y el agua hay que sacarla de ahí y llevarla desde donde sobra a donde falta. Pero no, viniendo de quien vienen esas patrióticas soflamas, el país es Cataluña y el agua a la que se refieren es la de Lleida para Barcelona. Estamos en el “ritornello”.
Después de años y años de que tan importante obra fuera reiteradamente prometida, y posteriormente incumplida por los gobiernos de la Generalitat de Jordi Pujol, se consiguió en el Congreso de los Diputados que CIU retirara el apoyo con el que sustentaba al gobierno del PSOE de la época y sumara sus votos a los del Partido Popular e IC, para que se aprobara la Declaración de Interés General del Segarra-Garrigues, lo que facultaba al Gobierno Central a realizar la obra. En uno de los debates más tensos de aquella legislatura, Borrell, a la sazón ministro de Obras Públicas, me aseguró –yo era el otro protagonista del debate en el Congreso de los Diputados- que mientras fuera ministro, a pesar de la aprobación parlamentaria, no se haría el Segarra-Garrigues.
Fue de las pocas promesas que cumplieron los socialistas, y hasta que no ganó las elecciones el Partido Popular y gobernó Aznar no empezaron las obras del Canal Segarra- Garrigues, que luego los socialistas no tuvieron más remedio que continuar al volver a gobernar, si bien cabe señalar que no con el mismo entusiasmo con el que se afanaron a colocar en la empresa pública, creada para impulsar las obras, a los ex-altos cargos socialistas.
Luego vino el acuerdo del 2007 entre el Govern del Tripartit y la UE, celebrado con gran éxito, por el que Lleida aportaba 120.000 Has. a la Red Natura, de las que finalmente 20.000 Has. se sitúan en la superficie regable del Segarra-Garrigues, convertida a costa de los futuros y endeudados regantes en una especie de reserva paradisíaca de aves esteparias que nadie ve. Y la pregunta que surge inevitablemente es: ¿qué intereses han defendido nuestros gobiernos, el de Madrid y el de aquí, en Bruselas?, ¿el de los payeses a los que han estado engañando este tiempo, o el de los fundamentalistas que nos han denunciado en Bruselas y que tanto sintonizan con la sensibilidad ecologista de los socios del Tripartit?
Todo el mundo puede recordar que no hace todavía un año, denuncié poco antes del comienzo de la campaña electoral, la intención del Govern del Tripartit de trasvasar las aguas del Segre a Barcelona. Los candidatos de los demás Partidos, en especial la candidata socialista del PSOE, poco menos que se rasgaban las vestiduras ante tamaña infamia. Pero en cuanto acabó la campaña electoral, no solo pudimos comprobar todos que no se trataba de una mera intención del Govern, sino de una decisión tomada y de una mentira más, porque en Prats i Sansor estaban puestas hasta las estacas que marcaban el trazado de la derivación de las aguas desde la cabecera del Segre hacia Barcelona.
Luego, cuando se descubrió el pastel, llegaron las ocurrencias. Agua del Ródano a largo plazo, y a corto aguas en barco desde Almería, hasta que al final y cuando se estaba a punto de prolongar el minitrasvase del Ebro a Tarragona, que ya funciona, hasta Barcelona, y que era la solución propuesta por el PP desde el primer momento, llovió y se suspendió el trasvase, porque a los socios separatistas con los que gobierna el PSOE les horroriza cualquier elemento que suponga una cohesión de España, y trasvasar aguas de las cuencas excedentarias a las deficitarias lo es.
Así las cosas, este año que no hay cambio climático, o mejor dicho que ha vuelto a cambiar el clima y no parece que vayamos a tener sequía, ¿qué otro mejor pretexto podrían encontrar los que sólo se acuerdan de Lleida a la hora de buscar el agua que les falta, que el recorte de 20.000 Has. de la superficie regable del Segarra-Garrigues para dedicarla a las ZEPAS?. Porque cuantas más ZEPAS tengamos, menos agua necesitará Lleida y más habrá para Barcelona, sin que haya que recurrir a la tan odiada solidaridad y cohesión española, y además menos rentable será el Canal.
La coartada sigue siendo la misma que cuando el año pasado se quería trasvasar el Segre, modernización de riegos, o sea dinero que luego no llega, a cambio del agua que se llevan por delante. ¿Y los promotores? Pues curiosamente son los acérrimos detractores de los trasvases cuando se trata de aguas sobrantes del resto de España, pero encendidos entusiastas, en cambio, de llevarse el agua de donde no hay y dejar los “modernos” riegos sin agua.
Porque aunque se recorten 20.000 Has. de riego del Segarra- Garrigues, el agua del Segre llega justo para aumentar las dotaciones actuales de los riegos del Canal de Urgell, que son insuficientes, y poner en riesgo el Segarra-Garrigues, lo que está por otra parte regulado ya en concesiones administrativas que sólo pueden incumplirse quebrando el Estado de Derecho, y España todavía lo es.
José Ignacio Llorens Torres
Diputado por Lleida
Portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Popular

miércoles, 14 de enero de 2009

El sector agrario en estado crítico

Los últimos datos e índices económicos relativos al sector agrario revelan con absoluta claridad la profundidad de una crisis que viene anunciándose desde mucho antes que el actual Gobierno no tuviera otro remedio que reconocer la crisis generalizada. Pero la crisis agraria viene de mucho antes.

La renta agraria del año 2008 es de 23224 millones de euros, lo que representa una caída del 3,4% respecto al año anterior, una disminución que se sucede año tras año, desde el año 2004. El año 2003, último año de Gobierno del Partido Popular, la renta agraria ascendió a 26339 millones de euros, o sea, que desde entonces hasta ahora la renta agraria ha bajado en más de 3000 millones de euros.

Los datos han sido publicados por el Ministerio de los Medios, o sea del Medio Ambiente, Rural y Marino antes llamado de Agricultura y contrastados por Eurostat, por tanto se trata de cifras objetivas, no manipulables y ciertas, aunque las de este año que son provisionales pueden ir a peor, porque todavía no se ha estimado en los resultados, la caída del precio de los cereales de los meses de noviembre y diciembre que ha sido muy importante.

Diversas causas han provocado la actual situación. Por un lado, el estancamiento de los precios percibidos por los agricultores y ganaderos, aunque los precios en destino que pagan los consumidores se disparan y pueden indicar lo contrario, y por otro lado, el importante aumento de los costes de producción principalmente de los carburantes, energía y fertilizantes.

La diferencia de precios en origen y consumo es abismal. Publicar mensualmente la lista de precios del máximo número posible de productos, reducir la larga cadena de distribución y los márgenes de intermediación y promover la reducción de la cadena a través de las diversas formas de asociacionismo, es uno de los muchos caminos que quedan por recorrer.

Sobre los costes tampoco se actúa. Ahora mismo resulta incomprensible que la bajada del precio del crudo, no se haya repercutido en el coste de los carburantes y los fertilizantes, como es inexplicable que no se hayan prorrogado las tarifas especiales de riego a los agricultores, a los que se ha engañado sobre una frustrada e inexistente negociación con las eléctricas y la fiscalidad que soporta el Sector también es excesiva. Así las cosas cuando los precios que percibe el productor están congeladas y los costes se disparan, la rentabilidad es imposible.

Pero es que el futuro, tras los pésimos resultados para España del chequeo médico de la PAC, es todavía más sombrío. Porque el aumento de la modulación del 5% actual al 10% supone que se duplica el recorte de las rentas que perciben nuestros productores de Bruselas y el desmantelamiento de los mecanismos de intervención representa que el porcino y prácticamente los cereales se quedan sin una red de protección para evitar el hundimiento de los precios.

Y por si todo ello fuera poco, el aumento lineal, o sea igual para todos los Estados del 1% de la cuota de producción láctea, reforzará la capacidad exportadora de países excedentarios como Francia, que verá incrementado su potencial exportador con 1,3 millones de euros de cuota supletoria y no remediará la situación deficitaria de España que solo obtiene 318.000 Tm. más en los próximos 5 años, cuando el consumo anual excede ya en 3 millones de Tm., nuestra actual cuota de producción.

El Sector agrario que es el que soporta con un 15% el mayor índice de paro está pues en situación límite. Por primera vez el PIB agrario está por debajo del 3% del PIB total, concretamente en el 2,3%. La renta media de un ocupado en el Sector agrario no llega al 65% de la renta media de un ocupado en el Sector de la construcción, servicios e industria y ya solo 890.000 personas se dedican a la actividad agraria.

Por eso la población agraria disminuye y envejece. Maquillar el recorte comunitario de 163 millones de euros a la producción agraria española como un traspaso de recursos hacia el desarrollo rural sostenible, que es necesario pero tiene que tener una vía de financiación propia e independiente, es tanto como intentar convencer a los agricultores que de su bolsillo tienen que salir los fondos, para financiar los caminos o los “hotelitos” rurales.

Presentar por último como una victoria el clamoroso fracaso de la negociación sobre el chequeo médico de la PAC, solo tiene una explicación: La enorme capacidad distorsionadora de la realidad que tiene un gobierno que es capaz de llamar antipatriotas a los que protestan por la falta de estrategia negociadora en Bruselas de quién tenía que defender sus legítimos intereses, cuando lo antipatriota precisamente, es no defender los intereses agrarios de España en Bruselas y dejar sin empleo, como lo hace ZP, a un millón de personas más, lo que no habría ocurrido nunca antes en tan sólo un año.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado por Lleida
Portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Popular

jueves, 27 de noviembre de 2008

El PP muestra su “satisfacción” por que la UE respalde su posición en la reforma de la Política Agrícola Común

•José Ignacio Llorens valora positivamente que el Parlamento Europeo haya reducido la propuesta de la Comisión Europea de incremento de las modulaciones.
•Si hay problemas de producción porque se ha producido una situación de escasez, es absolutamente contradictorio que se sigan recortando las rentas a un sector que está abandonando la actividad.

El portavoz de Agricultura del Grupo Popular, José Ignacio Llorens, aseguró hoy que hay “satisfacción” en el PP porque la posición mantenida por su grupo sobre la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) “ha sido respaldada” en el acuerdo conseguido entre los Veintisiete en Bruselas.

En declaraciones a los medios en el Congreso, Llorens valoró positivamente que el Parlamento Europeo haya rebajado la propuesta de la Comisión Europea de incrementar el 13% las modulaciones (la reducción de las ayudas directas a los agricultores), dejándola en el 10%, aunque precisó que “nos oponemos a cualquier aumento de recorte de las rentas del sector agrario, un sector que en España vive una crisis mucho más grave que otros sectores productivos, y que en Europa tiene una importancia estratégica enorme”.

“Consideramos”, continuó, “que recortar las rentas, que en definitiva supone incentivar el abandono de la producción agraria, es un error que finalmente tendrá que corregirse, porque no es el momento”. “Si hay problemas de producción porque se ha producido una situación de escasez, es absolutamente contradictorio que se sigan recortando las rentas a un sector que está abandonando la actividad”, añadió.

Asimismo, Llorens recordó que fue Mariano Rajoy quien impulsó la creación de una subcomisión en el Congreso para abordar la reforma de la PAC, y que mientras el PP mantuvo en todo momento una posición contraria a la reducción de las ayudas agrarias y así lo hizo notar en el texto alternativo que presentó como voto particular a las conclusiones de la Comisión, el PSOE sí aceptó esa reducción.

martes, 4 de noviembre de 2008

Los recortes sociales de ZP

No habrá recortes sociales”, es más, enfatiza Zapatero, “y este Gobierno es el único que garantiza que no los haya”, que es tanto como decir que cualquier otro gobierno, como lo que quiere en el fondo es perder las elecciones, recortaría las prestaciones sociales. Es el viejo tópico “progresista” de siempre, ¡Cuidado que viene la derecha, y os quitaran las pensiones!, proclamaba Felipe González en el 93, para proseguir su agónico mandato.
Luego en el 96, resultó que el Gobierno del PSOE acabó pidiendo un crédito extraordinario a los bancos para pagar la paga extra de Navidad, porque el paro ya se había situado en el 22%, el déficit en el 7% y los tipos de interés por encima del 15%, y claro como en realidad de donde salían las prestaciones es de los cotizantes de la S.S., es decir de los que trabajan, las cuentas no cuadraban. Pues bien, ZP ya en campaña, a punto de conquistar “La legislatura por el pleno empleo, motivos para creer”, ¿recuerdan?, volvió a las ya proverbiales andanadas electorales de los socialistas. “Si tu no vas, ellos vuelven”. Ellos son los que quitan las pensiones, los antipatriotas que anuncian la crisis. Y el slogan funcionó.
Pocos meses han tenido que pasar, para descubrir lo inocultable. Del crecimiento hemos pasado a la recesión, el superávit se ha evaporado y transformado en déficit, y en un año tenemos 800.000 parados más, esto es 800.000 cotizantes menos, que encima tienen que percibir, con todo el derecho del mundo, las prestaciones al desempleo, que es la partida que más crece en los Presupuestos del Estado, justo un 24%, hasta alcanzar los 20.000 millones de euros, que es prácticamente igual a lo que se destinará a la inversión pública en infraestructuras, que sólo crece el 4,4%.
Sin duda Zapatero contabiliza como un gasto social lo que no es más que una obligación del Estado, que es la de garantizar el derecho al cobro del desempleo al que ha perdido su trabajo, pero los gastos sociales a los que se refería nuestro ínclito Presidente de Gobierno, en realidad experimentan recortes importantes. No hablemos ya de esa famosa Ley de Dependencia que nació sin fondos, a la que podrían acogerse más de 60.000 catalanes y que sin embargo sólo se ha aplicado a 37. Esta misma semana en el Congreso de los Diputados, el Grupo Popular ha presentado una proposición para la mejora de la financiación de la Sanidad, porque es conocida la insuficiencia de recursos de la que dispone la Sanidad Pública.
Pero como no hay dinero para algunas cosas, la propuesta del PP apoyada por CIU, fue derrotada por los votos del PSOE, IU y los muy catalanistas y “sociales” votos del PSC, ERC e IC, en un momento en que se ha recortado en 3.000 millones de euros el anticipo de la deuda en Sanidad que el Estado tiene con las Comunidades Autónomas, y que ZP se había comprometido con los Presidentes Autonómicos a pagar, y cuando la Generalitat plantea precisamente el copago sanitario, porque tiene otras prioridades, como los coches fantásticos, como esos 86 millones de euros para atender a los servicios “diplomáticos” del exterior, dirigidos por la parentela, o el incesante incremento de personal que se lleva una cuarta parte de los gastos de la Generalitat.
O sea que mala señal es que Zapatero prometa que no habrá recortes sociales, porque siempre hace lo contrario de lo que dice. Presumía de talante y diálogo, y nunca ningún gobierno ha hecho tanto la oposición a la Oposición. Pedía transparencia y no vamos ni a saber quiénes son los bancos que se van a llevar la fortuna que les va a regalar el Estado. Aseguraba que había roto, mientras la reanudaba, la negociación con los terroristas, y proclamaba que los españoles nos merecíamos un gobierno que no mintiera y nadie nos ha engañado tanto.
Ya sabemos que cuando cada día hay 2.700 parados más, que es justo al revés de lo que ocurría cuando gobernaba Aznar, porque entonces 2.700 ciudadanos encontraban diariamente empleo, es muy difícil alcanzar los objetivos sociales que promete Zapatero. También sabemos que el “malvado” Bush es el culpable de todo y que no se puede preguntar antipatrióticamente quiénes serán los bancos que se llevarán los 150.000 millones de euros, no contabilizados por cierto en los Presupuestos del Estado, ni a que se van a destinar, pero nos gustaría saber a quien trasladará las culpas Zapatero a partir de hoy, si Obama gana las elecciones.

viernes, 31 de octubre de 2008

Presupuestos, otra trampa de ZP

Mientras ZP sigue provocando la hilaridad de todas las cancillerías occidentales con sus magistrales e improvisadas lecciones de economía, llegan hoy al Congreso de los Diputados los Presupuestos del Estado para el año 2009, tan irreales como las audaces declaraciones de ZP que ahora descubre que Europa va a salvar de la crisis a los Estados Unidos –¡vamos, como en 1944!– de la misma forma que la UE se ha inspirado en las recetas de un Presidente de Gobierno, el nuestro, que provoca la envidia y admiración del mundo, según dice el secretario de Estado de Economía, David Vergara.
Y es cierto que en todo el mundo se vive una crisis, descubierta por cierto un año antes que aquí. Pero sus efectos no son los mismos en todas partes, entre otras razones por que los que no han ocultado y han reconocido los peligros, hace tiempo que están ajustando sus economías en los gastos, que este año se le han disparado al Gobierno, en los pronósticos y en los Presupuestos del Estado, que lo primero que tienen que ser es realistas, es decir estar basados en unas previsiones que se puedan cumplir.
La falta de realismo, es precisamente la principal trampa de los Presupuestos del 2009. Los Presupuestos son en definitiva un ajuste entre ingresos y gastos. Los ingresos proceden de los impuestos, que dependen como es natural de la actividad económica. Cuando esta, es decir el crecimiento previsto, viene siendo muy inferior al esperado, la recaudación también lo es, y no hay más que ver el hundimiento del IVA, del impuesto de Sociedades, etc..., para deducir que vamos a tener mucho menos dinero, para atender las políticas sociales que todos anhelamos y las inversiones públicas que todo Estado debe acometer.
Sobre todo teniendo en cuenta que la Partida de gastos que más crece en los Presupuestos del Estado es la de las subvenciones al desempleo, que sube un 24% y alcanza los tres billones de las antiguas pesetas, como consecuencia de que ya hemos ganado la Champions del desempleo. Por eso, no se pueden atender demandas sociales, como la Ley de la Dependencia, que es una magnífica Ley pero sigue sin presupuesto como el año pasado.
Pero es que además, las subvenciones al desempleo previstas en los Presupuestos son inferiores a las que se van a necesitar, porque las previsiones de este Gobierno, tan falsas como todas las promesas de Zapatero, son superiores a la realidad en los ingresos e inferiores en los gastos, con lo que vamos a volver al déficit, que para cubrirlo obligará a subir los impuestos, que ya experimentan una subida encubierta al no deflactar la inflación, a lo que habrá que añadir los aumentos en los costes de las hipotecas que deberán financiarse, según las últimas recomendaciones de Pepiño Blanco, con los 400 euros electorales, de los que sólo algunos han visto la mitad.
Cerrar los Presupuestos como se han cerrado, comprando los votos del PNV y del BNG, a cambio de recortes en la sanidad de las Comunidades gobernadas por el PP, ilustran, con claridad sobre el rigor y el talante de un Gobierno que pide apoyos sin condiciones a una Oposición a la que no deja de insultar, y a la que quiere obligar a que abdique de la principal responsabilidad que en una democracia le otorgan los ciudadanos a los que no gobiernan, que es, además de presentar alternativas, la de controlar y fiscalizar al Gobierno, sobre todo ahora que los bancos van a recibir enormes cantidades de dinero que no puede ir más que a las Pequeñas y Medianas Empresas para que prosigan su actividad, y a los ciudadanos en apuros para que puedan pagar las hipotecas.
La Oposición está pues donde tiene que estar, colaborando con el Gobierno pero criticándole lo que hace mal, como las políticas de empleo, que no parecen por cierto preocupar excesivamente a los Sindicatos, que todo el mundo se pregunta donde están. Pues de momento en los Presupuestos, salvo la Comunidad de Madrid, donde a pesar de los aciertos de Esperanza Aguirre, se pasan el día boicoteando la Sanidad recortada por el gobierno socialista y la inauguración de hospitales, que al parecer resulta insoportable para los Sindicatos. Puestos a preguntar por fin, sin duda el lector se preguntará como puede acabar esta crisis. Pues nadie, salvo Dios y por lo visto Zapatero, lo sabe. Lo malo es que por el camino se está llevando ahorros, empleos y empresas.