lunes, 27 de febrero de 2012

Comprometidos con España

El Congreso Nacional del Partido Popular celebrado este fin de semana en Sevilla, en el que ha sido elegido Mariano Rajoy como presidente; María Dolores Cospedal, secretaria general, y los nuevos comité ejecutivo y junta directiva nacional del partido, ha sido un congreso de unidad y cohesión, pero, sobre todo, ha servido para poner nuestro partido al servicio del interés general de España, víctima de la herencia que nos ha dejado el peor gobierno de la democracia.

Nuestro país atraviesa una grave crisis económica y social, institucional y territorial, y una crisis de valores. Es esencial una profunda regeneración democrática, grandes y numerosas reformas y recuperar entendimientos básicos entre el gobierno y la oposición, sin que por ello el gobierno del Partido Popular renuncie a aplicar el programa político que ha recibido un amplio respaldo de los ciudadanos. Desde el primer día, el gobierno de Rajoy se ha dedicado a ello, empezando por la primera regeneración básica. Decirles a los españoles toda la verdad, sobre la realidad actual, las perspectivas y las soluciones que se necesitan para superar la crisis. Es necesario recuperar el consenso que ha negado el gobierno socialista en la pasada legislatura para renovar y cambiar el sistema de elección del Tribunal Constitucional, el presidente y el consejo de RTVE, el Consejo del Poder Judicial, el presidente del Banco de España, el Tribunal de Cuentas y el Defensor del Pueblo. A pesar de la mayoría absoluta del Partido Popular, desde la que no sería difícil alcanzar las mayorías cualificadas que se requieren para la renovación de las instituciones citadas. Se trata de sustraer a la supremacía partidista el control de los órganos reguladores de nuestra vida pública para un mejor funcionamiento del sistema.

Con 5.200.000 parados, camino de los 6 millones, lo que supone el 23%,más del doble de la media europea, y la mitad de nuestra población juvenil sin empleo, es claro que son imprescindibles una serie de reformas en la dirección adecuada para no gastar lo que no tenemos, volver a crecer y crear empleo, que es la única forma de sostener a nuestro sistema de protección social. Este gobierno, en siete semanas apenas, ha emprendido más reformas que el anterior en más de siete años, partiendo de una información veraz para que los ciudadanos puedan entender los sacrificios que se les piden. La estabilidad presupuestaria, la reforma fiscal, la reforma financiera y la reforma laboral no son solo por sí mismas capaces de crear empleo a corto plazo. Pero todas ellas debidamente coordinadas, junto con reformas estructurales en el comercio, en la justicia, en la educación o en el campo energético, acompañadas de estímulos económicos y fiscales, como rebaja de módulos para los autónomos o la ley de Emprendedores, que están ya en tramitación, servirán para restaurar la confianza aquí en España de los que crean empleo, y en el seno de la UE y los mercados, para que llegue el crédito y la liquidez que tanto se necesitan para recuperar la actividad.

Me ceñiré en este artículo a comentar de forma general la más actual, que es la reforma laboral, de la que en próximos artículos ampliaré detalles, así como de las otras reformas. La reforma laboral nace como una alternativa al despido y por eso se favorece la flexibilidad interna de las empresas. Se trata de priorizar la supervivencia de la empresa y, para ello, es preferible que no tengan que estar sujetas a negociaciones colectivas o provinciales y puedan llegar individualmente a sus propios acuerdos con los trabajadores, aunque ello suponga una pérdida de influencia de las grandes centrales sindicales.

Reducir la reforma al coste del despido resultaría demasiado simplista. Es cierto que se reduce de 45 a 33 días por año trabajado, hasta un máximo de 24 mensualidades los despidos improcedentes y hasta 20 días y 12 mensualidades los precedentes, entre los que podrá incluirse la pérdida continuada durante 9 meses de ingresos y ventas de las empresas, pero no es menos cierto que las actuales condiciones, el respeto a los derechos adquiridos, se mantendrán hasta la entrada en vigor de la nueva reforma laboral y que la flexibilidad funcional, horaria, organizativa y geográfica podrá evitar más despidos. Esto es, la reforma permite mayor flexibilidad para evitar despidos.

Dicho lo anterior, que nos homologa a lo que ocurre en Europa, como lo es un mayor control del absentismo laboral por las mutuas que se tratará individualmente, que los expedientes de regulación no necesiten autorización previa y que se suprimirán los salarios de tramitación, conviene insistir en el fomento a la contratación indefinida, a las medidas para compatibilizar la vida familiar y la laboral, y la regulación del teletrabajo en casa y el derecho individualizado del trabajador para que elija durante toda su vida laboral su propia formación.

La reforma laboral contempla una especial atención para los jóvenes, de los que 300.000 desde el 2008 han tenido que abandonar España. Así, las empresas que contraten jóvenes menores de 30 años tendrán una bonificación fiscal de 3.600 euros durante el periodo de prueba, que durará un año, y que serán de 4.500 euros para los mayores de 45 años. Pero, además, los trabajadores podrán compatibilizar el cobro del 25% del paro con su salario durante un año y las empresas podrán deducirse el 50% del paro que cobraba el trabajador y percibirán 3.000 euros por el primer empleado si tiene menos de 30 años. Si a todo ello unimos la bonificación fiscal para la reinversión de los beneficios y otra serie de incentivos a los que podrán acogerse los emprendedores, los resultados serán probablemente los que todos deseamos.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP por Lleida. Presidente de la Comisión de Agricultura en el Congreso

martes, 31 de enero de 2012

El alcance y las razones del nuevo IRPF

El Gobierno del señor Zapatero ha terminado como empezó, mintiendo. Todo el mundo puede recordar el famoso debate del año 2008 entre Solbes y Pizarro. El candidato socialista negaba tajantemente la crisis que ya se estaba produciendo en todo el mundo. se equivocó en el diagnóstico a propósito y, en lugar de aplicar los remedios de otros países, siguió derrochando y malversando. El Gobierno del PP ha recibido la peor herencia de la democracia, 5,4 millones de parados según la EPA del cuarto trimestre de 2011, año en que los socialistas gastaron 90.000 millones de euros más de lo que ingresaron, lo que representa que a cada español se le ha generado una deuda adicional de 2.000 €. Y el déficit anunciado por la vicepresidenta del Gobierno socialista, señora Salgado, en el último Consejo de Ministros, y corroborado por ella misma durante la investidura del presidente Rajoy, no es del 6%, sino que ha sido del 8,2%.

El esfuerzo, por tanto, para situarlo en el 4,4% exigido por Bruselas para el año que viene será muy superior al que se había previsto, y que no basta con el recorte de gastos preparado por el Gobierno de Rajoy, que habría bastado si el déficit hubiera sido del 6%. Como cada punto de reducción del déficit supone 10.000 millones, a los 16.000 millones necesarios para reducir el déficit del 6% al 4,4% habrá que sumar unos 20.000 millones para reducirlo del 8% al 6%. En total, del orden de 36.000 millones.

Ésta ha sido la causa, y no otra, de una subida del IRPF no prevista. Trasladar la responsabilidad al PP por haberse creído la cifra que le daba el Gobierno socialista, representa un inigualable ejercicio de cinismo. Podríamos preguntarnos, sin embargo, si hay otras posibilidades de cumplir los objetivos de reducir el déficit hasta el 4,4% señalado por Bruselas sin recortar las pensiones y los sueldos, como hacen los socialistas, o la educación, la sanidad y las prestaciones al desempleo, cuestiones intocables para este Gobierno.

Por la vía de los gastos se podría reducir aún más. Además, los 8.900 millones de euros no disponibles de los presupuestos de 2011, que se han prorrogado hasta marzo, en los nuevos presupuestos de 2012 habrá los recortes correspondientes a la supresión y fusión de organismos y empresas públicas innecesarias y las que se derivan de la disminución de ministerios, direcciones generales y asesores, de la congelación de las plantillas de funcionarios y de la nueva regulación de las televisiones públicas, que permitirá, en muchos casos, la privatización. El desarrollo de la ley de estabilidad presupuestaria con rango constitucional, que fijará un techo de gasto en todas las administraciones.

En el capítulo de ingresos, en lugar de subir el IRPF, se habría podido elevar los impuestos que pagan los autónomos y los empresarios. Una subida del impuesto de sociedades y la falta de estímulos a la reinversión penalizan injustamente a los que deben crear empleo. El aumento del IVA gravaría el consumo y castiga todos por igual. El aumento del nuevo IRPF es el más adecuado, porque tiene un carácter temporal-es decir, hasta que llegue la recuperación económica-, y progresivo, porque grava más, proporcionalmente, las rentas de capital y trabajo más altas. Y significa una señal clara hacia Bruselas y los mercados, para que fluyan los recursos y créditos necesarios para sostener la actividad de nuestras pymes y familias.

Queda por aclarar el impacto del gravamen complementario en la cuota íntegra estatal del IRPF según los diferentes tramos de la base liquidable de renta. De los aproximadamente 19 millones de declarantes del año 2009, 5 millones no se verán afectados por el nuevo IRPF. En Cataluña, del total de declarantes, 3.478.000, un 22%, que son 774.000, no se verán afectados, lo que representa un 27%.

Con carácter aproximado, porque las circunstancias individuales podrían variar las cifras, los 71.931 leridanos que declaran rentas anuales inferiores a 10.000 €, 51.090 no se verán afectados y los restantes tendrán que pagar hasta 8 € de media más al año. Los que hay entre 10.000 y 20.000 € declarados al año, pagarán hasta 75 € más al año: entre 20.000 y 30.000, hasta 228, entre 30.000 y 40.000, hasta 480, y entre 40.000 y 50.000, hasta 770. Y los que declaran entre 50.000 y 80.000 € al año, pagarán, en promedio, entre 770 y € 1.378 más al año. En resumen, unos 134.000 leridanos pagarán hasta 75 € más al año de media y 48.684 pagarán entre 228 y 480 € más. Es decir, 182.000 leridanos pagarán menos de 480 euros adicionales al año.

Del otro lado de la moneda, conviene poner de manifiesto que entre la paga única por desviación, un 1,9%, del IPC en 2011, y la revalorización del 1% para 2012, 94.874 pensionistas leridanos se verán beneficiados, así como los 23.096 perceptores del desempleo y los 1.694 afectados por la prórroga del plan continuarán recibiendo las actuales prestaciones. En resumen, toda esta avalancha de cifras no sólo pretende ofrecer una cifra estimada y orientativa de lo que supondrá el gravamen adicional, sino también trasladar al ciudadano el mensaje que este Gobierno se ha visto obligado a tomar decisiones firmes, sin vacilaciones, y urgentes porque el Gobierno anterior ocultó las cifras reales hasta el último día. Zapatero nos ha endeudado cada día en 530 millones de euros. Y así no se puede seguir. Cuanto más tarde, más duro deberá ser el ajuste.

A las indispensables medidas de austeridad les seguirán las reformas. La reforma laboral, que finalizará el primer trimestre de 2012, y que persigue facilitar la contratación y no el despido. El programa especial para impulsar las medidas destinadas a incentivar los emprendedores y las pymes, y la reforma del sistema financiero para que fluya el crédito, que se hará sin coste para los contribuyentes, porque los bancos deberán solucionar sus problemas con cargo a sus beneficios. Estamos convencidos que con el esfuerzo de todos, España saldrá adelante como otras veces. Éste y no otro es el objetivo del Gobierno del PP de Mariano Rajoy.

José Ignacio Llorens
Diputado del PP al Congreso y Presidente de la Comisión de Agricultura

viernes, 20 de enero de 2012

¡Hasta siempre, don Manuel!

Don Manuel Fraga Iribarne forma parte ya de la historia de España, y la historia le juzgará, estoy seguro, como lo están haciendo ya la inmensa mayoría de los españoles, con la misma generosidad que él ha acreditado en su larga vida política. Porque nadie puede discutir su permanente vocación de servicio, su profundo amor a España y su enorme respeto por la democracia y por la libertad.
Don Manuel, en todo momento, ha demostrado la altura de miras propia de un hombre de Estado. A un talento y a una inteligencia impresionante, sumaba una cultura, una formación y una capacidad de trabajo inigualable. Catedrático, Diplomático, Académico, Letrado de las Cortes, en todas las oposiciones en las que participó conseguía el número uno.

Hombre de origen humilde, hecho a sí mismo, a sus aptitudes sumaba una infatigable capacidad de superación, una férrea voluntad y una honestidad fuera de toda duda. Por eso, todas estas cualidades puestas al servicio de una gran pasión política le han convertido en una figura irrepetible. Por donde ha pasado ha dejado huella, fue mejorando lo que había encontrado. Vivió la guerra civil, de los 13 a los 16 años y consagró su prioridad política a que no se repitiera y por eso fue determinante en la Transición. Ha sido decisivo en la construcción de la Constitución, que nos ha permitido disfrutar del periodo más largo en paz, libertad y prosperidad de nuestra historia, y sin Fraga, Galicia no habría tenido el mejor Presidente de la democracia, el Partido Popular no habría ganado las elecciones, ni sería hoy el partido de centroderecha más votado de Europa.

Pero todas esas cualidades políticas ciertamente excepcionales que atesora la figura de Don Manuel Fraga son o serán suficientemente conocidas y reconocidas. Me importa más ahora trasladar las cualidades humanas que he tenido la suerte de conocer, y que su temperamento no dejaba a veces traslucir. Don Manuel era un hombre profundamente humano, humilde, generoso y sorprendentemente sensible.

Cuando murió mi querida madre, en 1984, mostró una cercanía y una ternura que no he vuelto a ver en política. Y me ayudó, además, a su manera, confiándome nuevas responsabilidades y más trabajo, porque según él las adversidades de la vida se superan ocupando la mente y el día. ¡Y vaya si me ayudó!, porque me encargó la difícil coordinación con el Partido de la Asociación de Mujeres Conservadoras presidida por Isabel Tocino, y las Nuevas Generaciones por Gonzalo Robles.

Su capacidad de trabajo era inagotable. Ha sido la única persona que puntualmente contestaba con una nota manuscrita de su puño y letra los artículos que le he enviado, y han sido... ¡todos!. Y es que Don Manuel no dejaba una llamada sin contestar. Volviendo del Valle de Arán un militante gallego que tenía un bar en Alfarrás se empeñó en que paráramos después de una agobiante jornada de trabajo para tomar una queimada que había preparado. Rápidamente acalló mis protestas, “Mi querido amigo -me dijo no sin ironía- para ser un buen político no es indispensable tener una buena cabeza, pero sí un buen estómago”. Su afán de conocer y saber le acompañó hasta el final. Cuando antes de Navidad le visité en su domicilio, me encargó un informe “sobre la dichosa PAC”.

Y siempre, tengo que reconocer, me distinguió con un afecto especial. Como cuando le pedí en el 82 que repitiera la visita electoral a Lleida, para asegurar el escaño. El caso es que desoyendo los consejos de mis padres, que me aconsejaban una intervención “cortita, porque la gente al que quiere oír es a Fraga”, mi debut ante un atestado Teatro Principal no fue demasiado afortunado. Don Manuel, cambió la agenda electoral de la campaña de arriba abajo, volvió a Lleida por segunda vez en quince días y conseguimos por primera vez en Lleida, el escaño para la entonces Alianza Popular. El escaño de Lleida fue premiado... con un puesto en los famosos maitines, que nos obligaba a las 8 de la mañana a los “afortunados”, a tener ya leídos los periódicos del día. Las anécdotas que podría relatar serían muchas más, aunque algunas pertenecen al ámbito de la más estricta intimidad. En estos momentos en que existe una creciente desafección ciudadana por la política, es obligado rendir tributo a personas como Don Manuel, que han hecho de la política una causa noble al servicio del interés general, que supo hacer compatible con la defensa de profundas convicciones e ideas.

El lunes estuve en su domicilio, acompañando a su mejor amigo, el entrañable Álvaro Lapuerta, a decirle adiós por última vez. Le dimos el pésame a su admirable familia que le acompañó y cuidó hasta el final. En el vestíbulo nos cruzamos con los ministros Margallo y Soria, y con los socialistas Rubalcaba y Blanco. Salíamos de un piso de 90 m2, que además no era de su propiedad. Y es que Fraga siempre se caracterizó por su sobriedad y su austeridad.

Se nos va un estadista formidable, y su ejemplo nos tiene que servir de permanente referencia a los que nos dedicamos a la política. Un ejemplo también de humildad. En mi caso, desde luego, soy plenamente consciente de que lo que he hecho en política se lo debo a él, y por eso su recuerdo me acompañará toda la vida. ¡Hasta siempre, Don Manuel!

José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP por Lleida
Presidente de la Comisión de Agricultura del Congreso

lunes, 2 de enero de 2012

Un govern responsable i eficaç

El Govern de Mariano Rajoy es un govern sòlid, compacte i cohesionat. El President ha designat ministres amb acreditada solvència. Des de la Vicepresidenta, seguint per García Margallo, Morenés –impulsor del traspàs de Gardeny- Arias Cañete, una garantia per al sector agrari, o Jorge Fernández, al front de la difícil cartera d’Interior, no s’aprecia en l’elecció de ministres ni quotes femenines, ni territorials, ni de d’edat. Solament criteri d’eficàcia provada i serietat, que contrasta amb la frivolitat i poca responsabilitat amb què Zapatero triava els seus ministres. Al capdavall, els Consells de Ministres reflecteixen la personalitat de qui els presideix.

Del discurs d’investidura del nou President del Govern són destacables diversos compromisos. El primer de tots ells és el de dir-nos, des del primer moment, tota la veritat sempre, encara que faci mal. Només així es pot recuperar la confiança dels espanyols, ara més que mai, i tots podrem sentir-nos com a ciutadans i com a còmplices dels esforços i sacrificis que seran necessaris per a superar la crisi.

Perquè d’aquesta crisi el govern sol no pot sortir. Per això, Mariano Rajoy, malgrat la confortable majoria absoluta que li dóna suport, va expressar el seu desig de governar amb tots i per a tots i acabar amb la divisió entre espanyols bons i dolents. El recentment investit President va proclamar també el més estricte respecte a la Constitució, a l’Estat de Dret, a les lleis i al seu obligat compliment, i va recordar que Espanya no li deu res a ETA, de la que només s’espera que lliuri les armes i que es dissolgui.

La prioritat del nou govern serà l’ocupació i la recuperació econòmica. No pot ser altra, si volem, solidàriament, posar remei a l’angoixosa situació de 5,4 milions d’aturats, d’un 49% de joves sense futur, i garantir les polítiques socials. I per això és indispensable sanejar el sistema financer per a que el crèdit flueixi, plantejar les reformes necessàries, ajudar els emprenedors i complir els criteris de dèficit que ens exigeix Brussel·les. Per a reduir el dèficit hi ha dos camins: retallar despeses o augmentar els impostos.

El Govern del Partit Popular tria el primer, que és el més eficaç, com ha demostrat l’experiència, perquè les càrregues impositives acaben per estrangular la recuperació econòmica. Per això, el Consell de Ministres del dia 30 aprovarà un decret-llei per a prorrogar els Pressupostos d’aquest exercici, dels quals es retallarà 16.500 milions d’euros que no estaran disponibles per la despesa, amb l’objectiu de complir el dèficit compromès amb Brussel·les per Zapatero, que és del 6%. Si fos més gran, la retallada hagués estat superior.

El nou Projecte de Pressupostos per al 2012 serà aprovat a finals de març i els ajustos afectaran totes les partides menys una. Les pensions, tal i com figurava en el Programa Electoral amb el que el Partit Popular va guanyar les eleccions, s’actualitzaran i mantindran el seu poder adquisitiu. És l’únic augment de la despesa al que es va comprometre Rajoy. La resta de compromisos detallats en el discurs d’investidura figuraven també en el programa electoral, el que suposa tota una aposta per la credibilitat.

La Llei d’estabilitat pressupostària amb categoria constitucional desenvoluparà la reducció progressiva del deute fins el 60% en el 2020, i fixarà el dèficit estructural en un 0,4% del PIB per al conjunt de les administracions públiques, perquè no es pot gastar més del que no es té. Es recupera la deducció de l’IRPF i l’IVA superreduït en l’adquisició de la vivenda habitual i es millorarà la tributació dels plans de les pensions. Es congelarà l’ocupació pública, s’eliminaran les subvencions nominatives i les prejubilacions, se suprimiran els ponts entre festius excepte els molt arrelats, s’evitaran duplicitats entre administracions i es procedirà a una profunda reestructuració de les televisions i dels organismes públics.

Tot un ampli programa d’austeritat i reducció de despesa que naturalment anirà acompanyat d’estímuls a la inversió i a l’ocupació. En els 100 primers dies serà aprovada una Llei de Recolzament als Emprenedors, Pimes i Autònoms. No hauran de pagar l’IVA fins que no hagin cobrat les factures, percebran subvencions per a la contractació dels primers treballadors i bonificacions per als pagaments de la Seguretat Social, i disposaran d’un compte que permetrà compensar automàticament els saldos amb les administracions.

Les empreses que facturen menys de 5 milions d’euros anuals podran acollir-se sense limitacions fins el 20% de l’impost de societats i s’estimularà fiscalment la reinversió dels beneficis. La reforma laboral, per a que prevalguin els acords d’empresa sobre la negociació col·lectiva, s’aprovarà al gener i en els tres primers mesos veurà la llum una nova llei educativa. No hi ha novetats substancials, perquè la novetat és que el programa electoral es convertirà en programa de govern.

En darrer terme, en les votacions de la investidura va sorprendre l’insòlit vot en contra de CiU. Ha estat un error que no s’entendrà a Europa ni en part del seu electorat, i que pot afectar la governabilitat de Catalunya allà on el Partit Popular és decisiu.

Ja es veia venir que, els qui es van abstenir en les investidures de Zapatero, recolzant-li la congelació de les pensions dels catalans i votant ara en contra de que s’augmentin, preferirien la continuïtat d’un govern socialista malgrat hagi arruïnat tant Catalunya com la resta d’Espanya. Afortunadament, els vots de CiU no han estat decisius contra el canvi que necessita Espanya.

Josep Ignasi Llorens Torres
Diputat per Lleida del PP al Congrés

jueves, 15 de diciembre de 2011

El passat ja és futur

Els socialistes segueixen entestats a demostrar la justícia del resultat electoral i la peremptòria necessitat del canvi produït. Les últimes decisions, més ben dit, disfuncions del Govern en funcions, posen en evidència que tot és empitjorable. El trasllat de les restes de Francisco Franco no només no és una prioritat, sinó que posa de manifest, una vegada més, la insuperable capacitat creativa i l’indesmaiable afany del pitjor govern de la democràcia per recuperar les dues Espanyes.

Això sí, els experts en exhumacions i a buscar nous usos al Valle de los Caídos no han renunciat a substancials honoraris i dietes pels seus desvetllaments. La memòria històrica continua procurant bons dividends als mercenaris de la rancúnia, més de mil milions de pessetes és l’última factura pagada. D’altra banda, el Consell de Ministres en funcions continua endollant i blindant a tota marxa funcionaris afins, en especial el ministeri d’Assumptes Exteriors, la titular de la qual ha enviat urgentment 250 milions per a ajudes al desenvolupament, que cal sumar als més de 2.000 milions dels del 2008 enviats a països llunyans i fundacions exòtiques.

Això de les ajudes al desenvolupament, les subvencions a les organitzacions afins per a rellevants comeses i el blindatge dels propis, així com l’indult a última hora de l’alt directiu banquer Vicente Sanz, el president del qual va recolzar la continuïtat de Zapatero fins i tot després de la desautorització de Brussel·les del maig del 2010, semblen tenir més transcendència per al govern sortint que elegir, per exemple, l’emplaçament dels residus nuclears, que ens està costant des de fa més d’un any una penalització de Brussel·les de 60.000 euros al dia.

Amb un portaveu camí del Suprem per explicar les reunions en gasolineres i un candidat que no dimiteix, malgrat el pitjor resultat obtingut pel PSOE en unes eleccions, però més disposat a quedar-se al Parlament que a explicar les inconfessables negociacions del Govern amb ETA, que no han deixat d’existir malgrat que sempre s’han negat, segons ens explica en un llibre recentment publicat el president dels socialistes bascos, Jesús Eguiguren, Zapatero ja és, afortunadament per a Espanya, el passat. Ara podrà reflexionar sobre alguna de les causes de la gran debacle a la qual ha portat el seu partit i Espanya. El seu afany per aniquilar l’oposició i bloquejar l’alternativa a través de tot tipus de pactes amb tots contra el PP inclosos cordó sanitari i Pacte del Tinell, l’ha portat a dividir fins i tot el seu propi partit. No només és que el Partit Socialista no té un discurs comú per a tot l’Estat, és que les seues franquícies a Catalunya i al País Basc volen trencar. El problema del PSOE no és que no tingui ningú capaç de cridar “visca Espanya” com ara demana Bono, o de cridar “visca Espanya” i “visca Catalunya”, com encertadament matisa el candidat del PSC Pere Navarro, és que cap socialista no ha dit ni piu mentre ha governat Zapatero, per portar-nos el que ell anomenava la Nova Espanya.

I aquí i ara hi ha menys Espanya que mai, fins al punt que alguns se n’han d’anar, perquè o combregues amb els postulats socionacionalistes i ets només català o ets un fatxa. Ni es pot demanar el compliment de les sentències, ni una hora més en castellà, ni que es deixi de multar per retolar en castellà, ni aviat es podrà veure Intereconomía. Ni tampoc es pot proposar el tancament d’algun dels set canals de TV3 abans que el dels quiròfans, fins que ho decideixi el senyor Mas.

Aquesta és la Nova Espanya. Mai tan dividida. Econòmicament, socialment, ideològicament i territorialment. Al País Basc, els terroristes han tornat a les institucions i el Partit Popular i el PSOE, als seus pitjors resultats, els de 1980. A Catalunya, l’alt sentit de la “responsabilitat” de CiU que va permetre la continuïtat des del 2010 d’un fracassat Zapatero sembla haver-se diluït amb l’arribada al Govern del PP de Mariano Rajoy. I és que els de CiU, encara que siguin enganyats sistemàticament i encara que perjudiquin Catalunya, prefereixen un govern del PSOE a Madrid. Perquè sempre li traurà més –promeses i enganys- i perquè així desactiva l’oposició socialista aquí.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Y España se sumó al cambio


Lo primero que quiero expresar en el nombre del Partido Popular y en el mío propio es el enorme agradecimiento, de todo corazón, para tantos miles de leridanos que han depositado su confianza en nosotros.

Estaremos a la altura de las responsabilidades que nos han sido conferidas. En la defensa de los intereses generales y en particular de los de Lleida y los leridanos. Y quiero expresar también mi profundo respeto por los que no nos han votado, y mi felicitación pública al resto de parlamentarios y parlamentarias que han sido elegidos en representación del resto de los grupos políticos.

Las elecciones son el resultado de la voluntad de los ciudadanos, libremente expresada en las urnas, y los slogans de campaña de las dos formaciones mayoritarias que disputaban el triunfo ya señalaban lo que se veía venir. “Súmate al cambio”, expresaba el sentimiento de la mayoría de la gente defraudada con la gestión de un gobierno cuyo partido pedía “pelea”.

La enorme diferencia, casi 4 millones de votos, entre el Partido Popular, que gana las elecciones con el mejor resultado de su historia, y el Partido Socialista, que obtiene el peor, refleja claramente la diferente sintonía de uno y otro con el electorado. Los 186 diputados del Partido Popular frente a los 110 del PSOE le otorgan a Mariano Rajoy un respaldo más que suficiente para un cambio de política, que pone sus mayúsculas en sustituir la confrontación permanente por la mayor concordancia posible, el engaño por la verdad, y la errática y disparatada gestión económica por una dirección acertada que ponga el acento en las políticas necesarias para crear empleo.

Llega a la presidencia del gobierno Mariano Rajoy, un hombre sensato y prudente, un político paciente, responsable y predecible, cualidades que no son pocas y que ni sus más acérrimos adversarios se atreverían a contradecir. No buscará más problemas de los necesarios, y tiene, tenemos, uno que es prioritario; el paro, que alcanza casi a la mitad de la población juvenil. Para crear empleo, que es la única forma de garantizar las políticas sociales, son indispensables reformas. Son los retos a los que se enfrenta el próximo presidente del Gobierno.

La primera, el desarrollo a través de una ley orgánica, del compromiso constitucional para alcanzar la estabilidad presupuestaria. Para que ninguna administración gaste más de lo debido. El gasto público tiene que experimentar un recorte drástico, en el que no puede faltar el cierre o privatización de los canales de televisiones públicas, organismos públicos innecesarios, gastos superfluos, duplicidades de competencias...El saneamiento de las cuentas públicas es imprescindible para no recortar derechos sociales.

La reforma laboral, no para facilitar el despido, sino para incentivar la contratación y el control del absentismo, y para que la negociación colectiva no se imponga a los acuerdos en las pequeñas empresas. Incentivos y rebaja fiscal selectiva para estimular a los autónomos y pymes, y el saneamiento de una banca que acumula 170.000 millones de euros en créditos inmobiliarios problemáticos son cuestiones todas ellas que requieren respuestas urgentes, necesarias y acertadas.

La despolitización de la justicia y el respeto a las sentencias de los tribunales, el rearme moral y económico de la sociedad, le regeneración democrática, la rectificación de la política exterior, donde no nos hemos confundido de aliados, son respuestas perentorias a la peor herencia recibida del gobierno socialista, y ahora estamos a punto de que nos echen. Las coacciones al Constitucional han servido para que Amaiur, previa legalización de Bildu, o sea el brazo político de ETA, vuelva a las instituciones, y para que en la nueva España de Zapatero y Rubalcaba, los partidos secesionistas logren la mayor representación en el Congreso.

En todas las elecciones caben todo tipo de lecturas que no deben desviarnos de la principal. Estas han sido elecciones generales y las ha ganado para toda España con enorme claridad Mariano Rajoy, que estoy seguro de que hará uso de esa mayoría con responsabilidad y a favor del interés general. CiU celebra ser el partido más votado en Catalunya, pero no ha conseguido su objetivo fundamental, que era ser determinante en Madrid, lo que no hubiera sido lo mejor para Catalunya, como se ha demostrado en la pasada legislatura, en la que ha apoyado y prorrogado las políticas socialistas, que aquí como en toda España han perjudicado. En cualquier caso, los catalanes saben que no harán falta intermediarios para defender sus intereses. Lo podrán hacer a través del Partido Popular de Catalunya.

El candidato Rubalcaba puede conformarse con los 110, curiosa coincidencia entre los límites de velocidad y los de caída electoral, que a lo mejor le sirven para frenar a quien por ser mujer y catalana creía tener más credenciales. Y el Partido Popular en Catalunya, brillantemente conducido por Alicia Sánchez-Camacho y Jorge Fernández, con 700.000 votos y 11 diputados, crece 100.000 votos y 3 diputados, confirma la tendencia al alza de las pasadas municipales y autonómicas, y rompe los antidemocráticos cercos del pacte del Tinell y del notario.

En Lleida hemos subido 5.000 votos, estamos en el 20% que es la media del PP de Catalunya. Hemos aportado un diputado a la marea azul del cambio y hemos superado a los socialistas en la capital, donde apuntamos con fuerza a la Paeria, durante tanto tiempo, demasiado, en manos del PSOE. Pero al final, lo dicho. El PP ha ganado, el PSOE ha perdido y CiU no será imprescindible, como sin embargo sí lo es el PP en Catalunya: pero lo más importante de todo es que el cambio ha llegado a Lleida, Catalunya y España, para crear empleo, garantizar las políticas sociales y defender el interés general.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado al Congreso del Partido Popular por Lleida

jueves, 13 de octubre de 2011

Un president per a tothom

Podria haver caigut en la temptació de contagiar-se d’un ambient festiu, en què una graderia absolutament plena d’un públic enfervorit i entusiasta com mai l’aclamava amb el victoriós i esportiu càntic “A por ellos, oé, oé...” Però no ho va fer. Mariano Rajoy, tot i a costa de refredar l’ànim de les grades, afirmava una vegada i una altra: “Vull ser el president de tots els espanyols, no vull ser només el president del Partit Popular”.

Anunciava així un projecte de concòrdia, “sense bàndols ni trinxeres”. No és una qüestió menor, perquè una de les característiques més destacades del nefast mandat de Zapatero i Rubalcaba ha estat la permanent confrontació contra el partit de l’oposició i contra tot el que representava. Tot just arribar al poder, el Govern socialista va derogar el Pla Hidrològic Nacional, la llei d’estabilitat pressupostària i la llei d’educació. Fins a sis plans a favor de l’ocupació presentats pel Grup Popular han estat rebutjats. Totes les propostes de contenció de la despesa en els pressupostos generals de l’Estat han estat desestimades.

El pacte antiterrorista ha estat vulnerat sistemàticament. Propostes tan lògiques com que no es pagui l’IVA de les factures no cobrades han estat menyspreades. En política exterior, el comptador de núvols que va començar davant de la bandera americana i retirant les tropes de l’Iraq ha acabat posant-les a Líbia i instaurant a Cadis l’escut anti-míssils. Els pactes contra la llista més votada amb partits separatistes han contagiat fins al punt que per sentir-se catalans, alguns senten l’obligació d’insultar els andalusos.

El resultat és que tenim un país més dividit que mai. Entre els que tenen feina i el aturats. Els pacifistes i els bel·licistes. Els catalans i els extremenys. Els que són de dretes i els d’esquerres. I amb cinc milions d’aturats, gairebé un milió i mig de llars amb tots a l’atur i tanta gent passant-ho malament, el que hem de fer és entre tots superar la crisi i posar al davant de tot les polítiques que serveixin per crear ocupació, que és la que garanteix les pensions, la sanitat i l’educació. I això ho fan els emprenedors. Ajudar els emprenedors és, doncs, la prioritat en aquests moments.

Rajoy també podria, a recer de les enquestes que mai li han estat tan favorables, prometre en la convenció del PP tot l’or del món. D’altres ho estan fent. Rubalcaba s’atreveix fins i tot a oferir pactes amb el Partit Popular, i Chacón, pactes fiscals a Catalunya, després de rebutjar-los al Congrés. Els socialistes poden prometre ara el que vulguin i, probablement, aquesta vegada no incompliran, perquè és molt improbable que tinguin l’oportunitat de fer-ho. Però el president Rajoy es va comprometre a dir als espanyols la veritat sempre. Per dura que sigui.

Perquè els ciutadans estan farts de Faisán, de gasolineres i de proves de flagrants delictes que desapareixen. Estem farts que ens enganyin amb brots verds i amb previsions que mai es compleixen. La “plena ocupació, motius per creure”, s’ha convertit en l’atur més elevat d’Europa, culpa dels de fora, d’Europa i de les autonomies, i d’una crisi a la qual aquest govern ha estat totalment aliè, malgrat que l’ha ocultat fins al que no es pot dir. I del sistema financer més sanejat del món mundial. Que al final no ha pogut ocultar les indemnitzacions multimilionàries percebudes pels directius de les caixes intervingudes, davant de la passivitat de Fernández Ordóñez, el molt socialista president del Banc d’Espanya, que no ha escatimat recursos per a aquestes fallides, que tot i això no han arribat en els circuits de crèdit per a agricultors o autònoms.

L’única memòria a la qual es va referir Rajoy no va ser la Memòria Històrica d’infaust record, sinó a la que permet recordar que l’any 1996 el Govern del PP d’Aznar, retallant despeses de l’Estat fins a assolir el dèficit zero, rebaixant dues vegades l’IRPF i creant les condicions adequades, va aconseguir transformar els cinc milions d’aturats de llavors en cinc milions d’ocupacions, que són les que serveixen al final per sostenir les pensions, la sanitat i l’educació. Per això, la nostra prioritat és equilibrar una altra vegada els comptes, promoure la reforma laboral, recolzar amb 3.000 euros la contractació del primer treballador i rebaixar l’impost de societats. En una paraula, volem ajudar els que et poden ajudar.

Les circumstàncies que es viuen al nostre país confereixen a aquestes eleccions un caràcter extraordinari i només existeixen dues possibilitats. La continuïtat d’una política fracassada representada pel PSOE de Rubalcaba o el canvi que representa el Partit Popular de Mariano Rajoy. D’altres no tenen més objectiu per impedir la majoria suficient del Partit Popular, cosa que suposa un incert final de la destinació dels seus suports. Fins ara han servit per recolzar la retallada de les pensions en el conjunt d’Espanya i per retallar aquí la sanitat dels catalans, perquè les ambaixades catalanes, els subsidis identitaris o les subvencions a promocionar el nacionalisme -530 milions d’euros- són absolutament intocables. Perquè “la prioritat és fer país”, encara que el país s’enfonsi.

J.I. Llorens Torres
Diputat del PP per Lleida i portaveu d’Agricultura del Grup Popular al Congrés