lunes, 16 de febrero de 2009

¿Un país, una sola agua?

Bajo tan rimbombante lema, se celebró en Mollerussa el pasado fin de semana, un debate en el que participaron entre otros, el Director de la Agencia Catalana de l’Aigua, Manuel Hernández, y el Presidente del Canal de Urgell, Ramón Carné. Lo primero que a uno se le viene a la cabeza cuando escucha lo de “Un país, un agua”, es que el país es España, y el agua hay que sacarla de ahí y llevarla desde donde sobra a donde falta. Pero no, viniendo de quien vienen esas patrióticas soflamas, el país es Cataluña y el agua a la que se refieren es la de Lleida para Barcelona. Estamos en el “ritornello”.
Después de años y años de que tan importante obra fuera reiteradamente prometida, y posteriormente incumplida por los gobiernos de la Generalitat de Jordi Pujol, se consiguió en el Congreso de los Diputados que CIU retirara el apoyo con el que sustentaba al gobierno del PSOE de la época y sumara sus votos a los del Partido Popular e IC, para que se aprobara la Declaración de Interés General del Segarra-Garrigues, lo que facultaba al Gobierno Central a realizar la obra. En uno de los debates más tensos de aquella legislatura, Borrell, a la sazón ministro de Obras Públicas, me aseguró –yo era el otro protagonista del debate en el Congreso de los Diputados- que mientras fuera ministro, a pesar de la aprobación parlamentaria, no se haría el Segarra-Garrigues.
Fue de las pocas promesas que cumplieron los socialistas, y hasta que no ganó las elecciones el Partido Popular y gobernó Aznar no empezaron las obras del Canal Segarra- Garrigues, que luego los socialistas no tuvieron más remedio que continuar al volver a gobernar, si bien cabe señalar que no con el mismo entusiasmo con el que se afanaron a colocar en la empresa pública, creada para impulsar las obras, a los ex-altos cargos socialistas.
Luego vino el acuerdo del 2007 entre el Govern del Tripartit y la UE, celebrado con gran éxito, por el que Lleida aportaba 120.000 Has. a la Red Natura, de las que finalmente 20.000 Has. se sitúan en la superficie regable del Segarra-Garrigues, convertida a costa de los futuros y endeudados regantes en una especie de reserva paradisíaca de aves esteparias que nadie ve. Y la pregunta que surge inevitablemente es: ¿qué intereses han defendido nuestros gobiernos, el de Madrid y el de aquí, en Bruselas?, ¿el de los payeses a los que han estado engañando este tiempo, o el de los fundamentalistas que nos han denunciado en Bruselas y que tanto sintonizan con la sensibilidad ecologista de los socios del Tripartit?
Todo el mundo puede recordar que no hace todavía un año, denuncié poco antes del comienzo de la campaña electoral, la intención del Govern del Tripartit de trasvasar las aguas del Segre a Barcelona. Los candidatos de los demás Partidos, en especial la candidata socialista del PSOE, poco menos que se rasgaban las vestiduras ante tamaña infamia. Pero en cuanto acabó la campaña electoral, no solo pudimos comprobar todos que no se trataba de una mera intención del Govern, sino de una decisión tomada y de una mentira más, porque en Prats i Sansor estaban puestas hasta las estacas que marcaban el trazado de la derivación de las aguas desde la cabecera del Segre hacia Barcelona.
Luego, cuando se descubrió el pastel, llegaron las ocurrencias. Agua del Ródano a largo plazo, y a corto aguas en barco desde Almería, hasta que al final y cuando se estaba a punto de prolongar el minitrasvase del Ebro a Tarragona, que ya funciona, hasta Barcelona, y que era la solución propuesta por el PP desde el primer momento, llovió y se suspendió el trasvase, porque a los socios separatistas con los que gobierna el PSOE les horroriza cualquier elemento que suponga una cohesión de España, y trasvasar aguas de las cuencas excedentarias a las deficitarias lo es.
Así las cosas, este año que no hay cambio climático, o mejor dicho que ha vuelto a cambiar el clima y no parece que vayamos a tener sequía, ¿qué otro mejor pretexto podrían encontrar los que sólo se acuerdan de Lleida a la hora de buscar el agua que les falta, que el recorte de 20.000 Has. de la superficie regable del Segarra-Garrigues para dedicarla a las ZEPAS?. Porque cuantas más ZEPAS tengamos, menos agua necesitará Lleida y más habrá para Barcelona, sin que haya que recurrir a la tan odiada solidaridad y cohesión española, y además menos rentable será el Canal.
La coartada sigue siendo la misma que cuando el año pasado se quería trasvasar el Segre, modernización de riegos, o sea dinero que luego no llega, a cambio del agua que se llevan por delante. ¿Y los promotores? Pues curiosamente son los acérrimos detractores de los trasvases cuando se trata de aguas sobrantes del resto de España, pero encendidos entusiastas, en cambio, de llevarse el agua de donde no hay y dejar los “modernos” riegos sin agua.
Porque aunque se recorten 20.000 Has. de riego del Segarra- Garrigues, el agua del Segre llega justo para aumentar las dotaciones actuales de los riegos del Canal de Urgell, que son insuficientes, y poner en riesgo el Segarra-Garrigues, lo que está por otra parte regulado ya en concesiones administrativas que sólo pueden incumplirse quebrando el Estado de Derecho, y España todavía lo es.
José Ignacio Llorens Torres
Diputado por Lleida
Portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Popular

miércoles, 14 de enero de 2009

El sector agrario en estado crítico

Los últimos datos e índices económicos relativos al sector agrario revelan con absoluta claridad la profundidad de una crisis que viene anunciándose desde mucho antes que el actual Gobierno no tuviera otro remedio que reconocer la crisis generalizada. Pero la crisis agraria viene de mucho antes.

La renta agraria del año 2008 es de 23224 millones de euros, lo que representa una caída del 3,4% respecto al año anterior, una disminución que se sucede año tras año, desde el año 2004. El año 2003, último año de Gobierno del Partido Popular, la renta agraria ascendió a 26339 millones de euros, o sea, que desde entonces hasta ahora la renta agraria ha bajado en más de 3000 millones de euros.

Los datos han sido publicados por el Ministerio de los Medios, o sea del Medio Ambiente, Rural y Marino antes llamado de Agricultura y contrastados por Eurostat, por tanto se trata de cifras objetivas, no manipulables y ciertas, aunque las de este año que son provisionales pueden ir a peor, porque todavía no se ha estimado en los resultados, la caída del precio de los cereales de los meses de noviembre y diciembre que ha sido muy importante.

Diversas causas han provocado la actual situación. Por un lado, el estancamiento de los precios percibidos por los agricultores y ganaderos, aunque los precios en destino que pagan los consumidores se disparan y pueden indicar lo contrario, y por otro lado, el importante aumento de los costes de producción principalmente de los carburantes, energía y fertilizantes.

La diferencia de precios en origen y consumo es abismal. Publicar mensualmente la lista de precios del máximo número posible de productos, reducir la larga cadena de distribución y los márgenes de intermediación y promover la reducción de la cadena a través de las diversas formas de asociacionismo, es uno de los muchos caminos que quedan por recorrer.

Sobre los costes tampoco se actúa. Ahora mismo resulta incomprensible que la bajada del precio del crudo, no se haya repercutido en el coste de los carburantes y los fertilizantes, como es inexplicable que no se hayan prorrogado las tarifas especiales de riego a los agricultores, a los que se ha engañado sobre una frustrada e inexistente negociación con las eléctricas y la fiscalidad que soporta el Sector también es excesiva. Así las cosas cuando los precios que percibe el productor están congeladas y los costes se disparan, la rentabilidad es imposible.

Pero es que el futuro, tras los pésimos resultados para España del chequeo médico de la PAC, es todavía más sombrío. Porque el aumento de la modulación del 5% actual al 10% supone que se duplica el recorte de las rentas que perciben nuestros productores de Bruselas y el desmantelamiento de los mecanismos de intervención representa que el porcino y prácticamente los cereales se quedan sin una red de protección para evitar el hundimiento de los precios.

Y por si todo ello fuera poco, el aumento lineal, o sea igual para todos los Estados del 1% de la cuota de producción láctea, reforzará la capacidad exportadora de países excedentarios como Francia, que verá incrementado su potencial exportador con 1,3 millones de euros de cuota supletoria y no remediará la situación deficitaria de España que solo obtiene 318.000 Tm. más en los próximos 5 años, cuando el consumo anual excede ya en 3 millones de Tm., nuestra actual cuota de producción.

El Sector agrario que es el que soporta con un 15% el mayor índice de paro está pues en situación límite. Por primera vez el PIB agrario está por debajo del 3% del PIB total, concretamente en el 2,3%. La renta media de un ocupado en el Sector agrario no llega al 65% de la renta media de un ocupado en el Sector de la construcción, servicios e industria y ya solo 890.000 personas se dedican a la actividad agraria.

Por eso la población agraria disminuye y envejece. Maquillar el recorte comunitario de 163 millones de euros a la producción agraria española como un traspaso de recursos hacia el desarrollo rural sostenible, que es necesario pero tiene que tener una vía de financiación propia e independiente, es tanto como intentar convencer a los agricultores que de su bolsillo tienen que salir los fondos, para financiar los caminos o los “hotelitos” rurales.

Presentar por último como una victoria el clamoroso fracaso de la negociación sobre el chequeo médico de la PAC, solo tiene una explicación: La enorme capacidad distorsionadora de la realidad que tiene un gobierno que es capaz de llamar antipatriotas a los que protestan por la falta de estrategia negociadora en Bruselas de quién tenía que defender sus legítimos intereses, cuando lo antipatriota precisamente, es no defender los intereses agrarios de España en Bruselas y dejar sin empleo, como lo hace ZP, a un millón de personas más, lo que no habría ocurrido nunca antes en tan sólo un año.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado por Lleida
Portavoz de Agricultura del Grupo Parlamentario Popular

jueves, 27 de noviembre de 2008

El PP muestra su “satisfacción” por que la UE respalde su posición en la reforma de la Política Agrícola Común

•José Ignacio Llorens valora positivamente que el Parlamento Europeo haya reducido la propuesta de la Comisión Europea de incremento de las modulaciones.
•Si hay problemas de producción porque se ha producido una situación de escasez, es absolutamente contradictorio que se sigan recortando las rentas a un sector que está abandonando la actividad.

El portavoz de Agricultura del Grupo Popular, José Ignacio Llorens, aseguró hoy que hay “satisfacción” en el PP porque la posición mantenida por su grupo sobre la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) “ha sido respaldada” en el acuerdo conseguido entre los Veintisiete en Bruselas.

En declaraciones a los medios en el Congreso, Llorens valoró positivamente que el Parlamento Europeo haya rebajado la propuesta de la Comisión Europea de incrementar el 13% las modulaciones (la reducción de las ayudas directas a los agricultores), dejándola en el 10%, aunque precisó que “nos oponemos a cualquier aumento de recorte de las rentas del sector agrario, un sector que en España vive una crisis mucho más grave que otros sectores productivos, y que en Europa tiene una importancia estratégica enorme”.

“Consideramos”, continuó, “que recortar las rentas, que en definitiva supone incentivar el abandono de la producción agraria, es un error que finalmente tendrá que corregirse, porque no es el momento”. “Si hay problemas de producción porque se ha producido una situación de escasez, es absolutamente contradictorio que se sigan recortando las rentas a un sector que está abandonando la actividad”, añadió.

Asimismo, Llorens recordó que fue Mariano Rajoy quien impulsó la creación de una subcomisión en el Congreso para abordar la reforma de la PAC, y que mientras el PP mantuvo en todo momento una posición contraria a la reducción de las ayudas agrarias y así lo hizo notar en el texto alternativo que presentó como voto particular a las conclusiones de la Comisión, el PSOE sí aceptó esa reducción.

martes, 4 de noviembre de 2008

Los recortes sociales de ZP

No habrá recortes sociales”, es más, enfatiza Zapatero, “y este Gobierno es el único que garantiza que no los haya”, que es tanto como decir que cualquier otro gobierno, como lo que quiere en el fondo es perder las elecciones, recortaría las prestaciones sociales. Es el viejo tópico “progresista” de siempre, ¡Cuidado que viene la derecha, y os quitaran las pensiones!, proclamaba Felipe González en el 93, para proseguir su agónico mandato.
Luego en el 96, resultó que el Gobierno del PSOE acabó pidiendo un crédito extraordinario a los bancos para pagar la paga extra de Navidad, porque el paro ya se había situado en el 22%, el déficit en el 7% y los tipos de interés por encima del 15%, y claro como en realidad de donde salían las prestaciones es de los cotizantes de la S.S., es decir de los que trabajan, las cuentas no cuadraban. Pues bien, ZP ya en campaña, a punto de conquistar “La legislatura por el pleno empleo, motivos para creer”, ¿recuerdan?, volvió a las ya proverbiales andanadas electorales de los socialistas. “Si tu no vas, ellos vuelven”. Ellos son los que quitan las pensiones, los antipatriotas que anuncian la crisis. Y el slogan funcionó.
Pocos meses han tenido que pasar, para descubrir lo inocultable. Del crecimiento hemos pasado a la recesión, el superávit se ha evaporado y transformado en déficit, y en un año tenemos 800.000 parados más, esto es 800.000 cotizantes menos, que encima tienen que percibir, con todo el derecho del mundo, las prestaciones al desempleo, que es la partida que más crece en los Presupuestos del Estado, justo un 24%, hasta alcanzar los 20.000 millones de euros, que es prácticamente igual a lo que se destinará a la inversión pública en infraestructuras, que sólo crece el 4,4%.
Sin duda Zapatero contabiliza como un gasto social lo que no es más que una obligación del Estado, que es la de garantizar el derecho al cobro del desempleo al que ha perdido su trabajo, pero los gastos sociales a los que se refería nuestro ínclito Presidente de Gobierno, en realidad experimentan recortes importantes. No hablemos ya de esa famosa Ley de Dependencia que nació sin fondos, a la que podrían acogerse más de 60.000 catalanes y que sin embargo sólo se ha aplicado a 37. Esta misma semana en el Congreso de los Diputados, el Grupo Popular ha presentado una proposición para la mejora de la financiación de la Sanidad, porque es conocida la insuficiencia de recursos de la que dispone la Sanidad Pública.
Pero como no hay dinero para algunas cosas, la propuesta del PP apoyada por CIU, fue derrotada por los votos del PSOE, IU y los muy catalanistas y “sociales” votos del PSC, ERC e IC, en un momento en que se ha recortado en 3.000 millones de euros el anticipo de la deuda en Sanidad que el Estado tiene con las Comunidades Autónomas, y que ZP se había comprometido con los Presidentes Autonómicos a pagar, y cuando la Generalitat plantea precisamente el copago sanitario, porque tiene otras prioridades, como los coches fantásticos, como esos 86 millones de euros para atender a los servicios “diplomáticos” del exterior, dirigidos por la parentela, o el incesante incremento de personal que se lleva una cuarta parte de los gastos de la Generalitat.
O sea que mala señal es que Zapatero prometa que no habrá recortes sociales, porque siempre hace lo contrario de lo que dice. Presumía de talante y diálogo, y nunca ningún gobierno ha hecho tanto la oposición a la Oposición. Pedía transparencia y no vamos ni a saber quiénes son los bancos que se van a llevar la fortuna que les va a regalar el Estado. Aseguraba que había roto, mientras la reanudaba, la negociación con los terroristas, y proclamaba que los españoles nos merecíamos un gobierno que no mintiera y nadie nos ha engañado tanto.
Ya sabemos que cuando cada día hay 2.700 parados más, que es justo al revés de lo que ocurría cuando gobernaba Aznar, porque entonces 2.700 ciudadanos encontraban diariamente empleo, es muy difícil alcanzar los objetivos sociales que promete Zapatero. También sabemos que el “malvado” Bush es el culpable de todo y que no se puede preguntar antipatrióticamente quiénes serán los bancos que se llevarán los 150.000 millones de euros, no contabilizados por cierto en los Presupuestos del Estado, ni a que se van a destinar, pero nos gustaría saber a quien trasladará las culpas Zapatero a partir de hoy, si Obama gana las elecciones.

viernes, 31 de octubre de 2008

Presupuestos, otra trampa de ZP

Mientras ZP sigue provocando la hilaridad de todas las cancillerías occidentales con sus magistrales e improvisadas lecciones de economía, llegan hoy al Congreso de los Diputados los Presupuestos del Estado para el año 2009, tan irreales como las audaces declaraciones de ZP que ahora descubre que Europa va a salvar de la crisis a los Estados Unidos –¡vamos, como en 1944!– de la misma forma que la UE se ha inspirado en las recetas de un Presidente de Gobierno, el nuestro, que provoca la envidia y admiración del mundo, según dice el secretario de Estado de Economía, David Vergara.
Y es cierto que en todo el mundo se vive una crisis, descubierta por cierto un año antes que aquí. Pero sus efectos no son los mismos en todas partes, entre otras razones por que los que no han ocultado y han reconocido los peligros, hace tiempo que están ajustando sus economías en los gastos, que este año se le han disparado al Gobierno, en los pronósticos y en los Presupuestos del Estado, que lo primero que tienen que ser es realistas, es decir estar basados en unas previsiones que se puedan cumplir.
La falta de realismo, es precisamente la principal trampa de los Presupuestos del 2009. Los Presupuestos son en definitiva un ajuste entre ingresos y gastos. Los ingresos proceden de los impuestos, que dependen como es natural de la actividad económica. Cuando esta, es decir el crecimiento previsto, viene siendo muy inferior al esperado, la recaudación también lo es, y no hay más que ver el hundimiento del IVA, del impuesto de Sociedades, etc..., para deducir que vamos a tener mucho menos dinero, para atender las políticas sociales que todos anhelamos y las inversiones públicas que todo Estado debe acometer.
Sobre todo teniendo en cuenta que la Partida de gastos que más crece en los Presupuestos del Estado es la de las subvenciones al desempleo, que sube un 24% y alcanza los tres billones de las antiguas pesetas, como consecuencia de que ya hemos ganado la Champions del desempleo. Por eso, no se pueden atender demandas sociales, como la Ley de la Dependencia, que es una magnífica Ley pero sigue sin presupuesto como el año pasado.
Pero es que además, las subvenciones al desempleo previstas en los Presupuestos son inferiores a las que se van a necesitar, porque las previsiones de este Gobierno, tan falsas como todas las promesas de Zapatero, son superiores a la realidad en los ingresos e inferiores en los gastos, con lo que vamos a volver al déficit, que para cubrirlo obligará a subir los impuestos, que ya experimentan una subida encubierta al no deflactar la inflación, a lo que habrá que añadir los aumentos en los costes de las hipotecas que deberán financiarse, según las últimas recomendaciones de Pepiño Blanco, con los 400 euros electorales, de los que sólo algunos han visto la mitad.
Cerrar los Presupuestos como se han cerrado, comprando los votos del PNV y del BNG, a cambio de recortes en la sanidad de las Comunidades gobernadas por el PP, ilustran, con claridad sobre el rigor y el talante de un Gobierno que pide apoyos sin condiciones a una Oposición a la que no deja de insultar, y a la que quiere obligar a que abdique de la principal responsabilidad que en una democracia le otorgan los ciudadanos a los que no gobiernan, que es, además de presentar alternativas, la de controlar y fiscalizar al Gobierno, sobre todo ahora que los bancos van a recibir enormes cantidades de dinero que no puede ir más que a las Pequeñas y Medianas Empresas para que prosigan su actividad, y a los ciudadanos en apuros para que puedan pagar las hipotecas.
La Oposición está pues donde tiene que estar, colaborando con el Gobierno pero criticándole lo que hace mal, como las políticas de empleo, que no parecen por cierto preocupar excesivamente a los Sindicatos, que todo el mundo se pregunta donde están. Pues de momento en los Presupuestos, salvo la Comunidad de Madrid, donde a pesar de los aciertos de Esperanza Aguirre, se pasan el día boicoteando la Sanidad recortada por el gobierno socialista y la inauguración de hospitales, que al parecer resulta insoportable para los Sindicatos. Puestos a preguntar por fin, sin duda el lector se preguntará como puede acabar esta crisis. Pues nadie, salvo Dios y por lo visto Zapatero, lo sabe. Lo malo es que por el camino se está llevando ahorros, empleos y empresas.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Paro, aborto, eutanasia, Guerra Civil y crisis

Todo esto es lo que nos trae ZP II, el hombre del talante y del diálogo, en esta nueva legislatura que acaba de empezar. En ningún otro país de la Europa Occidental podríamos encontrar a un presidente del Gobierno más sectario, más radical y que se dedique con tanto denuedo a insultar a la oposición y a provocar y despreciar tanto a la mitad de los ciudadanos que no piensan como él.

En ese tono solemne, susurrante y dulzón que emplea cuando se pone estupendo aseguraba Zapatero que no podía entender cómo alguien podía oponerse a recuperar los restos de las víctimas de la Guerra Civil. ¿Cuáles, los de un solo lado? ¿Y los de los religiosos asesinados a miles del 30 al 36, no cuentan? ¿Qué es lo que no puede entender ZP, que los españoles queramos mantener el espíritu de la Transición y la reconciliación definitiva de las dos Españas?

Tampoco puede entender Zapatero que sus brillantes iniciativas para ampliar el aborto, cuando España ya es una especie de paraíso para esta práctica y vienen a hacerlo aquí hasta de Dinamarca, o para facilitar el suicidio, no sean aceptados con entusiasmo por todos los ciudadanos y llama hipócritas a los que no comparten sus críticas.

Y lo dice nada menos que el presidente del Gobierno que más ha engañado a todos los españoles. ¿Recuerdan el cartel electoral de hace seis meses? “Por el pleno empleo, motivos para creer”. ¿O el laberinto sobre la financiación autonómica en el que nos ha metido el hombre de la nueva España? ¿O la legalización de la mitad de las listas de ANV, brazo político de ETA, dentro del “más estricto cumplimiento de la ley”, que acaba de derogar el Supremo? ¿Y los datos y pronósticos sobre el crecimiento económico, el paro o la crisis?

Y es que, por una parte, lo que no puede entender Zapatero es que hay gente, mucha, que no comparta sus ideas, lo que ya es un preocupante síntoma de por sí, de “calidad” democrática y no le acompañe en esa idea destructiva de los principios y valores de una sociedad, y de otra, de lo que se trata también ahora es de recuperar la memoria histórica para olvidar el paro, el que ya tenemos, con la tasa más alta de Europa y el que viene, que nos puede situar en las cifras que nos dejó Solbes en el 96, esto es, en el 22 por ciento.

Porque no parece que un Gobierno que hasta ahora se ha empeñado en negar la crisis, o sea, en reconocer el diagnóstico de la enfermedad, acierte con los remedios que no llegan o resultan equivocados. Porque el gasto público no puede crecer más que la economía, ni el déficit exterior situarse en un 10 por ciento y el aumento del coste de la vida muy por encima de la media europea, porque esto afecta gravísimamente a la financiación y competitividad de las empresas, que son, en definitiva, las que crean el empleo y reclaman urgentes rebajas fiscales.

Vienen ahora aquí a mi memoria esos 400 euros electorales que más de seis millones de españoles, los que menos ganan, no han percibido, y esa vibrante alocución final en uno de sus últimos discursos electorales del entonces candidato a presidente del Gobierno. Decía entonces que no le parecía elegante sembrar sombras de duda, sobre el contagioso optimismo que quería trasladar a todo el electorado.

Antipatriota, era cuestionar la economía de Champions y un superávit del 3 por ciento que, por cierto, en tan sólo seis meses se ha evaporado y transformado en déficit. Muchos le creyeron y le votaron, ampliaron o empezaron un negocio, firmaron una hipoteca y compraron un piso. ¡Consumieron! Como les pedía el campeón del optimismo. Es el mismo que ahora descubre que la culpa de la crisis es de los Estados Unidos y de las hipotecas subprime. Por tanto, nada se puede hacer, simplemente confiar en su sonrisa, en el talante, de esa especie de supremo hacedor, nuevo guía espiritual de Occidente, en la alianza de civilizaciones.

No importa que haya medio millón más de parados que hace un año, que las cuentas públicas sean un agujero, que los bancos no dejen dinero, que las familias no lleguen a fin de mes, que los ayuntamientos estén en quiebra o las comunidades autónomas compitiendo en gastar. Todo aquel que ose discrepar del discurso oficial del optimismo será arrojado sin contemplaciones al pozo de los crispadores.

viernes, 22 de agosto de 2008

El rigor de los socialistas

EL DIPUTADO socialista Larrosa replica mi reciente rueda de prensa y me acusa de falta de rigor. Como tuve la ocasión de recordar a los candidatos socialistas por Lleida en la pasada campaña electoral, cuando negaban ambos el trasvase de las aguas del Segre a Barcelona y me acusaban de lo mismo que ahora, que los socialistas presuman de rigor y credibilidad es como si Clinton presumiera de castidad.

Porque después de votar descubrimos que la desviación del Segre en cabecera hacia Barcelona ya estaba marcada hasta con estacas y que se destapaba la crisis que se había negado. La desaceleración de nuestra economía de Champions se traduce en la antipatriota realidad que ya no se puede ocultar. Tenemos el récord europeo en paro, deuda exterior, coste de la vida e hipotecas.

Ésta es la verdad, Larrosa, que usted con la que está cayendo se preste a hacer el ridículo y a negar no sólo lo que yo dije y mantengo, sino lo que ve todo el mundo e incluso reconocen todos los organismos oficiales, sólo se puede explicar desde la ingenuidad, impericia o inconsciencia o las tres cosas a la vez, de un debutante que cree estar haciendo méritos y puede que así sea, porque faltar a la verdad está siendo muy valorado en el PSOE.

España vive ahora tres crisis muy graves. Para empezar, la económica. En los últimos doce meses, el paro ha subido ya en 460.000 personas y, según los datos del INE, España vuelve a ser el país con la tasa más alta de Europa, el 10,7%, entre los que no encuentran empleo y los que lo pierden.

La inflación, también según el INE, se ha situado en julio en el 5,3%, la más alta en 11 años, con lo que el diferencial de precios respecto a la zona euro, según los datos de Eurostat, señor Larrosa, se ha incrementado hasta 1,2 puntos.

Esto explica la pérdida de competitividad de nuestras empresas, que venden menos y, por tanto, la destrucción de empleo y el déficit exterior que ya llega al récord de más de 50.000 millones de euros. El crecimiento de nuestra economía, por otra parte, no es del 3, del 2 o del 1,5%, es .plano. según el Banco de España, el superávit se ha evaporado y el Estado ha entrado en déficit presupuestario. El 13 por ciento de las empresas no obtienen crédito, la cesta de la compra ha subido más de 10 puntos y las hipotecas medias han subido 1.000 euros al año.

Hable, hable usted Larrosa .convénzales de ese mundo feliz del que habla. con los que no llegan a fin de mes, los que pierden, o están a punto, su empleo, los que no pueden pagar las hipotecas, los que tienen que cerrar sus pequeños negocios, o los que se han metido en inversiones de las que no saben como salir, porque Zapatero les ha estado ocultando la realidad y lo menos que podía hacer es pedirles perdón por haberles engañado. Convénzales también de que Zapatero no ha puesto de rodillas al Estado cuando negociaba .no sabemos si todavía lo hace. con ETA, ante un criminal que ha pagado menos de un año de prisión por asesinato y que está en libertad porque el Gobierno se ha tragado los fraudulentos beneficios penitenciarios y el fiscal del Estado, cuando ZP negociaba, pidió el año pasado la rebaja de penas, y díganos si al final el PSOE no ha tenido que rectificar y reconocer que el único camino para acabar con el terrorismo es la derrota de ETA, como venimos diciendo desde el Partido Popular.

Como he dicho mil veces, España no se puede gobernar con los que quieren romperla, ni se pueden gobernar las autonomías con los perdedores, como lo hace el PSOE en Cataluña, en Galicia y en Baleares, porque luego vienen las facturas y los referéndums secesionistas, que los socios de ERC aplazan hasta el 2014 pero que Ibarretxe ya adelanta a octubre. Lo cierto es que en la nueva España de ZP hay menos España que nunca, está dividida en 17 naciones peleadas entre sí y con el Gobierno central por el agua o por el dinero.

Si esto no es crisis institucional y política, pues a ver qué nombre le ponemos para disfrazar la realidad. Pero en política, al final, como en la vida, hay un valor por encima de todos los demás que a la larga se impone y es precisamente el valor del rigor y de la credibilidad y el problema que tiene Zapatero es que ha engañado a todo el mundo, nadie se fía de él y encara los próximos presupuestos más sólo que la una.

En economía, es muy importante la confianza, que con este Gobierno se ha desplomado, porque las recetas económicas no funcionan comprando el voto a unos cuantos a 400 euros, o con hipotecas electorales para repetir en la Moncloa, de 50.000 millones de euros para esta legislatura, y porque la gente ya sabe que el PSOE es experto en meternos en crisis como lo hizo en el 95 y lo hace ahora, de las que luego tiene que salvarnos el Partido Popular.

Mire, Larrosa, que me diga usted que soy un catastrofista por describir la realidad es como si yo le dijera que usted es un zampabollos por ocultarla. A estas alturas, cuando los leridanos ya conocen que el mes de julio hemos tenido el peor dato de paro en décadas, dejemos que sean ellos los que repartan los certificados de rigor y credibilidad que unos y otros nos merecemos, y permítame un consejo. Cuando uno es diputado del partido que gobierna, la utilidad se demuestra con iniciativas provechosas para la provincia que uno representa, como yo lo hacía. En septiembre, le recordaré a usted y a su compañera en las Cortes unas cuantas.