martes 31 de enero de 2012
El alcance y las razones del nuevo IRPF
viernes 20 de enero de 2012
¡Hasta siempre, don Manuel!
Hombre de origen humilde, hecho a sí mismo, a sus aptitudes sumaba una infatigable capacidad de superación, una férrea voluntad y una honestidad fuera de toda duda. Por eso, todas estas cualidades puestas al servicio de una gran pasión política le han convertido en una figura irrepetible. Por donde ha pasado ha dejado huella, fue mejorando lo que había encontrado. Vivió la guerra civil, de los 13 a los 16 años y consagró su prioridad política a que no se repitiera y por eso fue determinante en la Transición. Ha sido decisivo en la construcción de la Constitución, que nos ha permitido disfrutar del periodo más largo en paz, libertad y prosperidad de nuestra historia, y sin Fraga, Galicia no habría tenido el mejor Presidente de la democracia, el Partido Popular no habría ganado las elecciones, ni sería hoy el partido de centroderecha más votado de Europa.
Pero todas esas cualidades políticas ciertamente excepcionales que atesora la figura de Don Manuel Fraga son o serán suficientemente conocidas y reconocidas. Me importa más ahora trasladar las cualidades humanas que he tenido la suerte de conocer, y que su temperamento no dejaba a veces traslucir. Don Manuel era un hombre profundamente humano, humilde, generoso y sorprendentemente sensible.
Cuando murió mi querida madre, en 1984, mostró una cercanía y una ternura que no he vuelto a ver en política. Y me ayudó, además, a su manera, confiándome nuevas responsabilidades y más trabajo, porque según él las adversidades de la vida se superan ocupando la mente y el día. ¡Y vaya si me ayudó!, porque me encargó la difícil coordinación con el Partido de la Asociación de Mujeres Conservadoras presidida por Isabel Tocino, y las Nuevas Generaciones por Gonzalo Robles.
Su capacidad de trabajo era inagotable. Ha sido la única persona que puntualmente contestaba con una nota manuscrita de su puño y letra los artículos que le he enviado, y han sido... ¡todos!. Y es que Don Manuel no dejaba una llamada sin contestar. Volviendo del Valle de Arán un militante gallego que tenía un bar en Alfarrás se empeñó en que paráramos después de una agobiante jornada de trabajo para tomar una queimada que había preparado. Rápidamente acalló mis protestas, “Mi querido amigo -me dijo no sin ironía- para ser un buen político no es indispensable tener una buena cabeza, pero sí un buen estómago”. Su afán de conocer y saber le acompañó hasta el final. Cuando antes de Navidad le visité en su domicilio, me encargó un informe “sobre la dichosa PAC”.
Y siempre, tengo que reconocer, me distinguió con un afecto especial. Como cuando le pedí en el 82 que repitiera la visita electoral a Lleida, para asegurar el escaño. El caso es que desoyendo los consejos de mis padres, que me aconsejaban una intervención “cortita, porque la gente al que quiere oír es a Fraga”, mi debut ante un atestado Teatro Principal no fue demasiado afortunado. Don Manuel, cambió la agenda electoral de la campaña de arriba abajo, volvió a Lleida por segunda vez en quince días y conseguimos por primera vez en Lleida, el escaño para la entonces Alianza Popular. El escaño de Lleida fue premiado... con un puesto en los famosos maitines, que nos obligaba a las 8 de la mañana a los “afortunados”, a tener ya leídos los periódicos del día. Las anécdotas que podría relatar serían muchas más, aunque algunas pertenecen al ámbito de la más estricta intimidad. En estos momentos en que existe una creciente desafección ciudadana por la política, es obligado rendir tributo a personas como Don Manuel, que han hecho de la política una causa noble al servicio del interés general, que supo hacer compatible con la defensa de profundas convicciones e ideas.
El lunes estuve en su domicilio, acompañando a su mejor amigo, el entrañable Álvaro Lapuerta, a decirle adiós por última vez. Le dimos el pésame a su admirable familia que le acompañó y cuidó hasta el final. En el vestíbulo nos cruzamos con los ministros Margallo y Soria, y con los socialistas Rubalcaba y Blanco. Salíamos de un piso de 90 m2, que además no era de su propiedad. Y es que Fraga siempre se caracterizó por su sobriedad y su austeridad.
Se nos va un estadista formidable, y su ejemplo nos tiene que servir de permanente referencia a los que nos dedicamos a la política. Un ejemplo también de humildad. En mi caso, desde luego, soy plenamente consciente de que lo que he hecho en política se lo debo a él, y por eso su recuerdo me acompañará toda la vida. ¡Hasta siempre, Don Manuel!
José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP por Lleida
Presidente de la Comisión de Agricultura del Congreso
lunes 2 de enero de 2012
Un govern responsable i eficaç
jueves 15 de diciembre de 2011
El passat ja és futur
jueves 24 de noviembre de 2011
Y España se sumó al cambio
Estaremos a la altura de las responsabilidades que nos han sido conferidas. En la defensa de los intereses generales y en particular de los de Lleida y los leridanos. Y quiero expresar también mi profundo respeto por los que no nos han votado, y mi felicitación pública al resto de parlamentarios y parlamentarias que han sido elegidos en representación del resto de los grupos políticos.
Las elecciones son el resultado de la voluntad de los ciudadanos, libremente expresada en las urnas, y los slogans de campaña de las dos formaciones mayoritarias que disputaban el triunfo ya señalaban lo que se veía venir. “Súmate al cambio”, expresaba el sentimiento de la mayoría de la gente defraudada con la gestión de un gobierno cuyo partido pedía “pelea”.
La enorme diferencia, casi 4 millones de votos, entre el Partido Popular, que gana las elecciones con el mejor resultado de su historia, y el Partido Socialista, que obtiene el peor, refleja claramente la diferente sintonía de uno y otro con el electorado. Los 186 diputados del Partido Popular frente a los 110 del PSOE le otorgan a Mariano Rajoy un respaldo más que suficiente para un cambio de política, que pone sus mayúsculas en sustituir la confrontación permanente por la mayor concordancia posible, el engaño por la verdad, y la errática y disparatada gestión económica por una dirección acertada que ponga el acento en las políticas necesarias para crear empleo.
Llega a la presidencia del gobierno Mariano Rajoy, un hombre sensato y prudente, un político paciente, responsable y predecible, cualidades que no son pocas y que ni sus más acérrimos adversarios se atreverían a contradecir. No buscará más problemas de los necesarios, y tiene, tenemos, uno que es prioritario; el paro, que alcanza casi a la mitad de la población juvenil. Para crear empleo, que es la única forma de garantizar las políticas sociales, son indispensables reformas. Son los retos a los que se enfrenta el próximo presidente del Gobierno.
La primera, el desarrollo a través de una ley orgánica, del compromiso constitucional para alcanzar la estabilidad presupuestaria. Para que ninguna administración gaste más de lo debido. El gasto público tiene que experimentar un recorte drástico, en el que no puede faltar el cierre o privatización de los canales de televisiones públicas, organismos públicos innecesarios, gastos superfluos, duplicidades de competencias...El saneamiento de las cuentas públicas es imprescindible para no recortar derechos sociales.
La reforma laboral, no para facilitar el despido, sino para incentivar la contratación y el control del absentismo, y para que la negociación colectiva no se imponga a los acuerdos en las pequeñas empresas. Incentivos y rebaja fiscal selectiva para estimular a los autónomos y pymes, y el saneamiento de una banca que acumula 170.000 millones de euros en créditos inmobiliarios problemáticos son cuestiones todas ellas que requieren respuestas urgentes, necesarias y acertadas.
La despolitización de la justicia y el respeto a las sentencias de los tribunales, el rearme moral y económico de la sociedad, le regeneración democrática, la rectificación de la política exterior, donde no nos hemos confundido de aliados, son respuestas perentorias a la peor herencia recibida del gobierno socialista, y ahora estamos a punto de que nos echen. Las coacciones al Constitucional han servido para que Amaiur, previa legalización de Bildu, o sea el brazo político de ETA, vuelva a las instituciones, y para que en la nueva España de Zapatero y Rubalcaba, los partidos secesionistas logren la mayor representación en el Congreso.
En todas las elecciones caben todo tipo de lecturas que no deben desviarnos de la principal. Estas han sido elecciones generales y las ha ganado para toda España con enorme claridad Mariano Rajoy, que estoy seguro de que hará uso de esa mayoría con responsabilidad y a favor del interés general. CiU celebra ser el partido más votado en Catalunya, pero no ha conseguido su objetivo fundamental, que era ser determinante en Madrid, lo que no hubiera sido lo mejor para Catalunya, como se ha demostrado en la pasada legislatura, en la que ha apoyado y prorrogado las políticas socialistas, que aquí como en toda España han perjudicado. En cualquier caso, los catalanes saben que no harán falta intermediarios para defender sus intereses. Lo podrán hacer a través del Partido Popular de Catalunya.
El candidato Rubalcaba puede conformarse con los 110, curiosa coincidencia entre los límites de velocidad y los de caída electoral, que a lo mejor le sirven para frenar a quien por ser mujer y catalana creía tener más credenciales. Y el Partido Popular en Catalunya, brillantemente conducido por Alicia Sánchez-Camacho y Jorge Fernández, con 700.000 votos y 11 diputados, crece 100.000 votos y 3 diputados, confirma la tendencia al alza de las pasadas municipales y autonómicas, y rompe los antidemocráticos cercos del pacte del Tinell y del notario.
En Lleida hemos subido 5.000 votos, estamos en el 20% que es la media del PP de Catalunya. Hemos aportado un diputado a la marea azul del cambio y hemos superado a los socialistas en la capital, donde apuntamos con fuerza a la Paeria, durante tanto tiempo, demasiado, en manos del PSOE. Pero al final, lo dicho. El PP ha ganado, el PSOE ha perdido y CiU no será imprescindible, como sin embargo sí lo es el PP en Catalunya: pero lo más importante de todo es que el cambio ha llegado a Lleida, Catalunya y España, para crear empleo, garantizar las políticas sociales y defender el interés general.
José Ignacio Llorens Torres
jueves 13 de octubre de 2011
Un president per a tothom
martes 4 de octubre de 2011
El PSOE s’oposa al govern socialista
Perquè la realitat és que acaba la interinat d’aquest govern, inútilment prorrogat per CiU des de maig del 2010, quan, des de Brussel·les i des de Washington fou completament desautoritzada la política econòmica de Zapatero, i acaba també el cicle del pitjor president i govern de la democràcia. Ningú ha fet tant de mal en tant poc temps. El president Zapatero, que rebé la millor herència en el 2004, ens deixa la pitjor vuit anys després.
Seria, però, injust concentrar totes les responsabilitats en Zapatero. Ningú en el PSOE ni en el govern durant aquests anys ha dit “ni piu”. Començant pel Totpoderós Rubalcaba, que ha estat ministre d’interior, portaveu del govern i vicepresident primer, i que ara ens vol fer creure que té les solucions que durant vuit anys ha callat. Algú el pot creure? No sembla que el ministre del Faisán i de l’ocultació pugui aportar grans canvis al clamorós fracàs d’una gestió de la que ha estat còmplice destacat. El recolzament al desacatament a les sentències dels tribunals sobre la immersió lingüística ens fa pensar que és un personatge de poc fiar, capaç de repetir i ampliar les errades del seu predecessor. Capaç de tot.
Per ser el més equànime possible, no obstant, s’ha de reconèixer que no totes les errades comeses per Zapatero són fruit de la seva voluntat política. Probablement –segur-, no volia deixar-nos un país amb cinc milions d’aturats, el 45% d’atur juvenil, un deute disparat i, en conseqüència, unes doloroses retallades socials. Aquests resultats són la conseqüència d’amagar la realitat d’una crisi a la qual va reaccionar, després de negar-la, amb mesures equivocades. En política econòmica no es pot enganyar, s’ha de governar amb un pla i sense ocurrències, però sobretot no es pot gastar allò que no es té, com ha estat fent el govern de Zapatero i tots els governs socialistes de les comunitats autònomes.
Però la Memòria Històrica, la desvertebració de l’Estat a la que ens ha portat el seu insensat recolzament a un Estatut anticonstitucional abans de conèixer-lo, el govern compartit amb les Comunitats Autònomes amb partits separatistes, l’ampliació als 16 anys de l’avortament, l’incompliment de les sentències o el recolzament a una voracitat llibertària d’uns nacionalismes que a vegades exclouen el castellà a l’escola, altres sancionen si no es retola en català o finalment prohibeixen els afeccionats que puguin veure una cursa de braus a Catalunya, són decisions que depenen d’una voluntat política i que han fet un gran mal.
Espanya, encara que plural, és una, i ho ha hagut d’aclarir Zapatero en la seva darrera compareixença davant la insaciable reivindicació dels independentistes amb els que ha governat. La pau que tots anhelem no es pot aconseguir amb obscenes concessions, com l’alliberament del 25 cops criminal De Juana Chaos o la tornada del braç d’ETA a les institucions del País Basc. I en el cas Faisán, una vergonya per a la democràcia, no es pot saldar com si es tractés d’un delicte... sense delinqüents! per a que el senyor Rubalcaba pugui fer la seva campanya sense que diguin res els tres alts càrrecs de la Policia, encara imputats, que van fer l’espiada que va impedir la detenció dels terroristes d’ETA. I és que la nova Espanya de ZP i les negociacions amb ETA s’han saldat amb un estrepitós fracàs.
En una província tan agrària com la nostra, no puc deixar de recordar que dues mocions que vaig defensar en nom del Grup Parlamentari Popular en el Congrés dels Diputats al maig i al novembre de 2009, amb importants ajudes financeres i fiscals per al sector agrari i que van ser aprovades malgrat el vot en contra del PSOE, no s’han complit. Incomplir els acords del Parlament denota una pèssima qualitat democràtica.
Com ho és també el doble joc, un altre engany, dels socialistes espanyols a Brussel·les que estan impulsant l’acord UE-Marroc, letal pel nostre sector hortofrutícola si no s’acompleixen les condicions que exigeixen els eurodiputats populars a Brussel·les, amb la nostra incansable portaveu Esther Herranz. Que només demana que els productes marroquins no entrin per sota del preu d’entrada i per damunt dels contingents previstos, que compleixin els mateixos requisits sanitaris que s’exigeix als nostres i que es compensi al sector per les pèrdues produïdes. Però ja se sap que els socialistes són capaços de dir una cosa i fer la contrària. O sigui, de fer d’oposició i govern a la vegada.
J.I. Llorens Torres
Diputat del PP per Lleida i portaveu d’Agricultura del Grup Popular en el Congrés