miércoles 25 de noviembre de 2009

De la Meseta al Oasis

L os españoles se merecen un Gobierno que no mienta”, decía el que había sido portavoz del gobierno de los GAL, don Alfredo Pérez Rubalcaba, después del atentado del 11-M, provocado para derribar al gobierno de Aznar y para que el Partido Popular no ganara las elecciones generales que se iban a celebrar tres días después.
Y lo que son las cosas, Rubalcaba es hoy ministro de Interior del gobierno más mentiroso de la historia de España. En la pasada legislatura fue el conductor de las negociaciones con los terroristas de ETA, o sea el GAL a la inversa, y en esta Rubalcaba se ha convertido en el ariete de una persecución y acoso del Gobierno contra la oposición, de la que no existen precedentes democráticos, utilizando todos los instrumentos del Estado a su alcance, incluido el pinchazo de teléfonos por el método Sitel, para asegurar la continuidad indefinida del PSOE en el Poder.
Es así como surge el caso Gurtel, con el que se pretendía demostrar la financiación ilegal del PP, pero del que por ahora, y a pesar de los ímprobos esfuerzos de Rubalcaba, del Juez Garzón y de la policía judicial, sólo puede decirse que la empresa de Correa organizaba los eventos internos del Partido Popular, y cuyos servicios fueron rescindidos por el tesorero nacional y por el gerente del Partido cuando Correa intentaba extender el ámbito de sus influencias a las adjudicaciones públicas.
Gurtel no tiene nada que ver con Filesa. Porque la primera es una empresa externa al PP, que buscaba beneficios empresariales “comprando” presuntamente voluntades personales, y la segunda era una empresa creada por el propio PSOE para autofinanciarse, que exigía comisiones a los adjudicatarios de obras públicas, y cuyos máximos responsables, destacados dirigentes socialistas, fueron condenados y enviados a la cárcel, en una época en la que no gobernaba el PP sino el PSOE. Es decir, Rubalcaba, Garzón, Pumpido y sus acólitos no han conseguido demostrar la financiación irregular del PP porque no ha existido, como sí existió la del PSOE con Filesa.
Lo que sí han conseguido es desviar la atención del personal para que no se hable del paro y de la crisis, y tapar las corrupciones que afectan al PSOE, cuya simple enumeración haría la lista interminable. Algunas de ellas nada presuntas, como la financiación del PSOE andaluz desde el Ayuntamiento de Estepona o las que afectan a Mercasevilla, a la hija de Chaves, al presidente del CNI, por no hablar del PSOE balear, que gobierna allí gracias al voto de un tal Tomeu Vicens, no presunto sino condenado por el cobro de comisiones en forma de suelo recalificado en el Polígono de Son Oms.
Pero todos estos casos han pasado prácticamente desapercibidos. Todo parecía ocurrir en el PP, en la meseta. Hasta que el caso Millet, conocido como Billet, vino a perturbar el oasis catalán. Algún susto hubo antes, como cuando Maragall le dijo a Mas que el problema de CIU era el 3%, pero las aguas volvieron a su cauce, esto es al oasis, cuando Mas amenazó con dejarnos sin Estatut, lo que demuestra que el entusiasmo soberanista tiene sus límites.
El susto de verdad ha venido después. Nadie había reparado que el juez Garzón está tocado y su carrera judicial en peligro. Porque no se puede grabar ilegalmente, como lo ordenó Garzón, las conversaciones entre los detenidos y sus abogados, ni cerrar en falso, como lo pretende, el caso Faisán, por el que los terroristas de ETA no pudieron ser detenidos en Francia por la policía francesa, gracias a un chivatazo de la policía de Rubalcaba, lo que es un delito de colaboración con banda armada.
Por eso Garzón decide cambiar su punto de mira, como ya lo hizo con el caso GAL, utilizar la información que dos años antes había remitido el sindic de Greuges y enviar un aviso al PSOE y de paso a CIU, esto es a la sociovergencia. Es así como surge el caso Pretoria, y las lamentaciones por el escarnio sufrido y las vejaciones innecesarias sufridas por los pretorianos de Pujol y el alcalde socialista de Santa Coloma.
Pero no se oía a nadie de CIU y del PSOE, cuando el gobernador civil de Lleida del PP y sus colaboradores fueron sentados en el banquillo, y sometidos a un juicio que fue un calvario y duró cuatro años, del que finalmente fueron absueltos porque eran totalmente inocentes.
Un celo investigador el de la justicia leridana, que sin embargo no ha servido para descubrir los secretos que revela la ramificación leridana del caso Pretoria. Nadie había reparado en la afición melómana del Ayuntamiento socialista de Lleida, que llegó a pagar 100 millones de pesetas por el alquiler de un palco en el Palau de la Música, ni en las adjudicaciones para que Agrotecsa cuidara de la jardinería de Lleida, porque por lo visto aquí no teníamos empresas adecuadas para ello, a través del ex diputado socialista “Luigi” García, a pesar de que ya había sido expulsado del PSOE-PSC.
El alcalde socialista de Lleida de antes no se acuerda de nada, el de ahora no encuentra los expedientes, y el fiscal condecorado por su entrega en la causa contra el Gobierno Civil no dice nada. Porque como dice Pujol “Aqui ningú diu res”. “No tiremos de la manta, no sea que nos hagamos daño”. Y es que Cataluña no es la meseta, esto es un oasis.
José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP por Lleida

jueves 19 de noviembre de 2009

Una pèssima política agrària

Els agricultors i ramaders estan desesperats. En els últims cinc anys, des que va arribar al govern el PSOE de Zapatero, la renda agrària ha caigut un 26% i el cost de producció ha pujat un 34%, segons els índex oficials publicats en la memòria del Ministeri d’Agricultura. Ara, amb la crisi, les coses encara van pitjor pel nostre maltractat sector agrari. Per primera vegada, l’atur agrari, que arriba al 23 per cent, supera l’atur general, situat entorn del 19 per cent, i el deute del sector també per primera vegada supera la renda. Les explotacions agràries en la majoria dels casos no son rendibles, i si descomptem el salari corresponent a la gestió i dedicació dels seus titulars, no queda a penes marge.

Tots els senyals estan en alerta roja. La venda de fertilitzants es va reduir l’any passat en un 50 per cent i la de tractors, en un 30 per cent, i no es produeix el relleu generacional perquè cada any abandonen l’activitat més de 6.000 titulars d’explotacions agràries i nomes s’hi incorporen al voltant de 3.000.

A Brussel·les, on la influencia del nostre Govern és precària, la negociació de la revisió mèdica de la PAC es va saldar amb un clamorós fracàs per als interessos espanyols. Es va duplicar la modulació del 5% al 10%, és a dir, es va doblar la retallada de les ajudes a la producció, va augmentar la dependència del sector lacti i ens varem quedar pràcticament sense mecanismes d’intervenció. Pitjor, gairebé impossible.

Però és que, per si fos poc, Espanya és ara un dels set Estats, d’un total de 27 que integren la Unió, que no recolza que Brussel·les autoritzi un augment de les ajudes a les explotacions agràries de 7.500 a 15.000 euros. El pretext adduït per la ministra Espinosa per a tan insòlita posició és que aquest augment, que ha de ser finançat pels estats membres i no per les arques comunitàries, suposa una renacionalització de la PAC, cosa que no es veritat perquè aquest increment de les ajudes té un caràcter temporal i perquè, a més, si en alguna cosa es distingeix França, que recolza juntament amb 19 estats més l’increment de les ajudes, és per la seva acèrrima defensa de les ajudes europees al sector agrari, és a dir, pel seu suport a la PAC.

A Brussel·les, doncs, tenim una ministra inexplicablement tova a l’hora de protegir i defensar els interessos agraris espanyols i, tot s’ha de dir, amb pocs amics per fer-ho, perquè els amics de ZP estan en altres latituds. A més, no podem oblidar, que al maig de l’any passat, en nom del grup popular vaig promoure al ple del Congres dels Diputats una moció d’ajudes pel sector agrari que va prosperar gracies al suport dels altres grups politics, a excepció del PSOE, que hi va votar en contra. Entre les mesures proposades figurava la reducció de l’IVA de les tarifes de regs del 16% al 7%, que el Govern es nega a complir, cosa que demostra amb claredat el respecte que al PSOE de ZP li mereix el Parlament i la democràcia.

Per això, davant d’aquest desolador panorama, no es d’estranyar que les Organitzacions Professionals Agràries, Cooperatives i entitats representatives del sector hagin convocat una aturada a tot Espanya aquest divendres, dia 20, i una manifestació a Madrid el dia següent, a la que en nom del PP hi assistiré. Raons no els falten.

Josep Ignasi Llorens
Diputat al Congrés del PP per Lleida

miércoles 28 de octubre de 2009

Desplome de la inversión en Lleida

Como dice el Gobernador del Banco de España, el socialista Miguel Angel Fernández Ordoñez, y todo el mundo menos Zapatero puede entender, cuando se gasta la mitad más de lo que se ingresa, no hay economía familiar ni empresarial que lo resista. Pero es que la diferencia entre los gastos y los ingresos del Estado en los Presupuestos del Estado del 2009 ha sido todavía mayor, porque se han ingresado unos 100.000 millones y se han gastado 192.000 millones de euros, o sea el doble, y encima en los Presupuestos del 2010 en vez de recortar el gasto, se incrementa un 17%. Toda una irresponsable temeridad.

Y a pesar de que los ingresos, o sea los impuestos, aumentan en 11.000 millones de euros, sólo se tapará una pequeña parte del agujero del déficit que en el 2009 ya ha sido casi de 100.000 millones de euros. Por eso, la partida de gastos para pagar los intereses de la deuda -que resulta de la acumulación de los sucesivos déficits- asciende en los Presupuestos del 2010 a 23.000 millones de euros. Por si fuera poco, los gastos en desempleo van a subir un 58%, y se van a llevar hasta 31.000 millones de euros, y las transferencias a otras Administraciones Públicas se incrementan un 11% para engrasar el voto, hasta más de 73.000 millones de euros. Todo ello representa nada menos que el 70% del gasto consolidado del Estado, suponiendo que se cumplan las optimistas previsiones del Gobierno.

Así las cosas, es fácil entender que los Presupuestos del Estado no son precisamente sostenibles, como dice Zapatero. Tampoco son sociales, no sólo porque no hay nada más antisocial que el desempleo, a cuyas políticas de fomento dedica tan sólo un incremento del 2,2%. Disminuye el Presupuesto en Sanidad en más del 6%, en Agricultura en más del 13%, en I+D+i en el 17%, las pensiones no suben y el fondo de reserva disminuye en 73.000 millones. Se trata pues de unos Presupuestos tan increíbles como los del 2009, porque se basan en previsiones falsas que ZP ya sabe que no se van a cumplir, y que nos traerán más déficit, más paro y más impuestos, con lo que seguiremos en el círculo infernal de la economía viciada.

Las inversiones, como no podía ser de otra manera, porque no quedan recursos disponibles, también caen respecto al 2009 en un 12%, y se sitúan en algo menos de 12.000 millones de euros, pero es que en Lleida caen todavía más. Se desploman. Los 491 millones de euros del presente ejercicio que no se han cumplido, se reducen a 391, de los que 47 millones de euros corresponden al Túnel de Vielha, que se paga ahora en diferido pero que ya está terminado, por lo que la inversión real prevista es todavía menor, del orden de 344 millones de euros, o sea más de un 30% inferior a la del año pasado, si descontamos la trampa del Túnel.

La inversión prevista en las infraestructuras para Lleida el año que viene, se la llevan prácticamente dos obras. La Autovía A-22, antes CN 240, Lleida-Huesca, que tiene una dotación presupuestaria de unos 62 millones de euros desde nuestra capital al límite de la provincia, o sea que por fin llegaremos hasta Almacellas al menos, y el Canal Segarra-Garrigues, eso sí, dispone de un ritmo parecido al recorte de la superficie regable, lo que es un motivo más para sospechar que el destino del Canal va a ser el que nos tememos desde hace tiempo.

Infraestructuras tan importantes para el desarrollo de nuestra provincia, y por el que tanto interés en la oposición, como desinterés ahora, mostraba nuestra flamante vicepresidenta del Congreso, están prácticamente olvidadas. Así, la dotación presupuestaria para el Eix Pirinenc CN-260, queda limitada a poco más de medio millón de euros para la rotonda de Sort, Gerri de la Sal y Pobla de Segur, y de la A-27 Lleida-Montblanc no existen noticias ni en los Presupuestos ni tan siquiera de los proyectos. Pero lo más chocante es el castigo del gobierno socialista en este y anteriores presupuestos a la CN-230, ahora A- 14, Lleida-Vielha-frontera francesa.

La empezó por el Túnel de Vielha el Gobieno de Aznar, y no le quedó más remedio al Gobierno de ZP después, que terminar el túnel, pero tiene abandonado en los seis presupuestos socialistas que ya llevamos, el resto de tan importante carretera. Para el año que viene sólo aparece una dotación significativa para el tramo Roselló-Almenar, de unos 12 millones de euros, pero en el tramo Lleida-Roselló están todavía las expropiaciones pendientes de pago, por lo que el Aeropuerto de Alguaire no dispondrá de carretera todavía.

Quedan sólo dos Presupuestos más en esta legislatura, que tan larga y penosa se está haciendo. Si llegamos al 2012 podremos comparar los resultados de los ocho presupuestos del gobierno del PP y los ocho del gobierno del PSOE. El gobierno del Partido Popular bajó dos veces los impuestos, dejó el paro en el 11% y el déficit en cero. El gobierno del PSOE, de momento ya sube los impuestos y veremos finalmente dónde nos deja el paro y el déficit. La inversiones son también comparables. Al gobierno de Aznar le dio tiempo de traer el AVE a Lleida y construir la Autovía Cervera- Igualada. Y menos mal que se empezó el Canal y el Túnel, porque los gobiernos de ZP no han traído nada nuevo a Lleida.


José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP por Lleida al Congreso

jueves 1 de octubre de 2009

“Patas arriba”

Mientras Zapatero coge el avión, para asombrar al mundo con sus fantásticas propuestas, que lo mismo sirven para solucionar conflictos internacionales que para descubrir los verdaderos origines de la crisis, -que no son otros que el cambio climático- y las recetas mágicas para superarla, las imágenes de las calles y plazas de nuestras ciudades “patas arriba”, son un fiel reflejo del fracaso de un Gobierno desorientado y sin norte y de un Presidente que ha perdido el oremus. La crisis de nuestro país, que no era solo debida a los mercados financieros internacionales, como se decía y ya se ha visto, porque otros ya están saliendo de ella, no es solo económica tampoco.

El fundamentalismo revanchista de nuestro Presidente provoca una fractura social tras otra. La última, abierta por nuestro intrépido ZP al que le encanta abrir frentes, es especialmente inoportuna y traerá malas consecuencias. Los culpables ahora de la crisis para quien más poder tiene en España son los poderosos, o sea los empresarios. A nadie en su sano juicio, cuando somos el país con mayor paro de Europa, el doble que la media, y tenemos más de 3.600.000 parados, más de 800.000 de ellos sin prestación, se le ocurriría la irresponsabilidad de enfrentarse a los empleadores y dirigir en su contra las huestes sindicales comandadas por Cándido Méndez, cuando precisamente la gravedad de la situación actual, requiere todo lo contrario. Entendimientos.

Los empresarios y los autónomos, no le están pidiendo al Presidente del Gobierno despido libre, sino incentivos a la contratación, como se ha hecho en épocas difíciles. Estímulos fiscales, liquidez porque no llegan los créditos de los Bancos y medidas eficaces contra la morosidad. No es mucho pedir para quienes tienen la responsabilidad de crear empleo, riqueza y pretenden seguir haciéndolo. A la Oposición cuyo consenso es también esencial, sobre todo en épocas críticas, no se le puede exigir que acate sin más todas las ocurrencias y disparates, que no son pocos, del Gobierno.

A la Oposición, que en democracia está para oponerse a lo que cree que son errores del Gobierno, cabe exigirle propuestas como las que viene haciendo Mariano Rajoy desde hace tiempo sin ser escuchado y que además fueron aplicadas con éxito cuando gobernó el Partido Popular, durante ocho años. Reducción de gasto, todos los gastos, que es lo que permite después, disminuir los impuestos y alentar la inversión, el ahorro y el consumo. En definitiva el empleo. Eso y promover estímulos fiscales, es lo que están haciendo los países como Francia e Italia que están superando la crisis y lo que le aconsejan a Zapatero el Banco de España y todos los economistas con prestigio internacional.

Ahí con la Oposición, a la que dirige ZP en su contra con saña partidista y miope el aparato judicial del Estado, que mira para otro lado o sencillamente no investiga las corruptelas cometidas por el PSOE, en la Caja Castilla-La Mancha, la empresa de la hija de Chaves, o en la presidencia del CNI, se ha producido otra importante crisis. El tan alardeado talante es otra de las muchas tautologías zapateriles. Tampoco deberían pasar inadvertidos, loa avisos de tan destacados socialistas en el ámbito económico como son Fernández Ordóñez, Almunia y hasta Felipe González que piden un cambio de rumbo, o como Solchaga que anuncia que ni de lejos se van a recaudar los 15.000 millones de euros, con los que además solo se va a tapar una parte del agujero de 50.000 que se han gastado de más hasta junio y que se duplicarán a fin de año hasta situar el déficit por encima del 10 por ciento, lo que nos dejará fuera de Europa.

Cuando en tan poco tiempo se ha pasado del superávit a un déficit, que provoca una deuda tan descomunal y cuyo coste puede ser pavoroso a nada, que los tipos de interés del Banco Central Europeo suban como parece apuntar la recuperación económica de Francia y Alemania, decretar una nueva Financiación Autonómica es un disparate, porque deja cada vez más inoperantes los instrumentos de control del Estado. Se demuestra con despilfarros en embajadas autonómicas o en el encargo de informes a la parentela, tan chocantes como el cultivo de la chufa, la almeja brillante o el parchís.

La alborozada y patriótica salutación por otra parte, con que Puigcercós recibió el nuevo Acuerdo de Financiación Autonómica “Es un paso más hacia la independencia” pone en evidencia otra crisis. La crisis del Estado, agravada por los continuos desafíos ante una más que probable sentencia del Tribunal Constitucional, recortando algunos aspectos del Estatut que son claramente anticonstitucionales.

Desde la lejana promesa de Zapataro a Maragall en el 2003, “Te daré el Estatut que me pidas“, antes del atentado del 11M que le llevó al gobierno, hasta el reconocimiento del propio Maragall de que antes de cambiar el Estatut hubiera sido necesario cambiar la Constitución, hay un camino recorrido lleno de despropósitos. La Reforma del Estatut que muy pocos pedían y pocos han votado, es un ejemplo más de la creación de un gravísimo problema que no existía.

Cuando un país como el nuestro, España tiene además de una crisis económica, una crisis institucional, judicial y social y una crisis con el Estado de las Autonomías, cuando un Presidente inexplicablemente ha estado excitando continuamente el enfrentamiento ideológico, territorial, religioso, y ahora hasta el de clases, las responsabilidades de sus errores no pueden cargarse en la Oposición, sino en quien dirige un Gobierno incompetente, sin cohesión, rumbo ni solvencia, que tiene que ser cambiado. Con votos. Cuando toque, pero cuanto antes porque la situación se hace insostenible. La crisis no es solo económica. Es total.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado al Congreso del PP por Lleida

lunes 21 de septiembre de 2009

El camí equivocat de Zapatero

Ha començat un nou curs polític amb la compareixença al Congrés del president del Govern. Va ser el Zapatero de sempre. Una persona que es creu les seves pròpies mentides i que es nega a reconèixer i esmenar els seus errors. Davant d’aquest panorama se li ha de recordar al nostre inefable president que quan altres començaven a reaccionar contra la crisi, aquí estàvem pagant el vot a 400 euros, que quan la crisi ja no es podia amagar, van començar els plans, els pals de cec, les ocurrències i les genialitats sense ordre ni concert, ordits pels 600 assessors que te ZP a la Moncloa, que s’han traduït en despeses i malbarataments per onsevulga i ens han portat a un enorme forat que ens traurà de la UE, i del que tan sols se’n pot sortir retallant dràsticament la despesa, o, clar, augmentant els impostos.
La decisió de Zapatero per sortir de la crisi ha estat l’equivocada, la contraria de la que prenen els països que ja la superen, com França, Alemanya o Japó, la que desaconsellen economistes tan prestigiosos i d’ideologia tan diferent, com els premis Nobel d’Economia, Prescott i Kruggman i l’oposada a la que en el seu dia va aplicar amb èxit el Partit Popular, que retallant les despeses va poder baixar dues vegades l’IRPF, crear 5 milions de llocs de treball i reduir en 8 anys l’atur del 22% a l’11% i el dèficit del 7% al 0% del PIB.
Però baixar els impostos ja no és d’esquerres i tindrem, doncs, pujada d’impostos. Ho va anunciar ZP al Congrés. L’1,5% del PIB, que traduït representa uns 15.000 milions d’euros. I va dir a més una veritat. Un fet insòlit per qui tant acostuma a faltar-hi. La pujada serà limitada, és a dir, no arribarà a l’infinit, ni tan sols als 50.000 milions que es necessiten, i temporal, evidentment, perquè desprès s’haurà d’augmentar per tapar la totalitat del forat dels comptes públics, que a no tardar superarà els actuals 50.000 milions d’euros.
Pagaran els rics, ha dit el nostre ínclit president. Però, quins són els rics? Les rentes de capital malgrat que ja han tributat prèviament, i els que van rebre 400 euros electorals, i que ara el mag del barret els hi retirarà, desprès de votar. Per aquets conceptes preveu que la recaptació arribarà als 4.500 milions d’euros, els altres 10.500 fins arribar als 15.000 sortiran de l’IVA i dels impostos especials dels rics que consumeixin gasolina, tabac i alcohol.
Solidaritat també, amb el proverbial descaro que el caracteritza, li ha demanat ZP a Rajoy, després de rebutjar al Congrés ajudes i una reducció fiscal per les Pymes i els autònoms, i després de negar-se a totes les retallades de la despesa que li ha proposat des del començament de la legislatura el líder de l’oposició. Solidaritat en la reducció de la despesa no, sols en la pujada dels impostos. L’oposició ha de renunciar a demanar retallades de la despesa perquè la nova Espanya de ZP necessita ara estabilitat. O sigui, més ambaixades i ministres autonòmics, i tot l’Estatut que va prometre ZP a Maragall, perquè si no els hi agrada la sentencia del Constitucional, Montilla i els socis ja tenen un peu a les barricades.
I el PP ha de deixar de tocar els nassos amb l’alternativa perquè si no col·labora, prosseguirà l’hemiplègic cel investigador judicial de l’Estat, que ja s’ha vist que funciona amb un sol ull, és a dir, no veu el que passa a Sevilla, a “Minas Teñidas” i a tants altres llocs. En resum, el forn no està per pastissos. De Rodiezno a Madrid, i de Madrid a Barcelona, on l’11 de setembre a la Comunitat que més creix l’atur els que no tenen treball van fer callar per primera vegada als independentistes, al crit de “més treball i menys Estatut”.
Josep Ignasi Llorens Torres
Diputat del PP al Congrés per Lleida

jueves 17 de septiembre de 2009

Amunt el puny... i els impostos

De Rodiezmo a Madrid. Del xafarranxo sindical del PSOE i la UGT, com cada any, en un poble on només queda un miner i l’alcalde és del Partit Popular, al Congrés dels Diputats. D’aixecar el puny, a apujar els impostos. De la comèdia a la realitat. Canvi, doncs, d’escenari, simbologia i discurs, i dos importants notícies del president del Govern, en la seva primera compareixença del curs que s’inicia al Congrés. Una de bona i una de dolenta, gairebé un acudit, si no fos pel dramatisme de la situació.

Primer la bona. “El pitjor de la crisi ja ha passat, perquè França i Alemanya ja n’estan sortint.” Reflexió nova si es té en compte que no fa gaire, als cartells socialistes de la passada campanya electoral europea, els líders precisament d’aquests països eren tractats com una espècie de malfactors, perquè ens havien posat en la crisi. I segon anunci. Aquest dolorós. Els impostos s’apujaran un 1,5% del PIB, que traduït suposa 15.000 milions d’euros, que, naturalment, ha pal·liat per un aclariment insòlit, perquè és una de les poques veritats que se li ha sentit dir a qui amb tanta desimboltura és capaç de sostindre una cosa i la contrària gairebé alhora o contradir- se ell mateix contínuament.

“La pujada serà limitada.” Sens dubte, perquè el forat, la diferència entre el que gasta i el que ingressa l’Estat és de 50.000 milions d’euros. “I temporal.” Evidentment, perquè s’haurà d’augmentar si volem seguir a la UE. És a dir, que a ZP li va faltar afegir, per recuperar la credibilitat perduda per algun engany que altre, que l’increment d’impostos és temporal i limitat, de moment. Però, bé, el més important és reconèixer la situació. Hem tocat fons, però abaixar impostos ja no és d’esquerres com es deia fa poc, de manera que s’han d’apujar, i ara s’ha de demanar solidaritat.

Solidaritat per al nou pla d’economia sostenible, que no vol dir el mateix per a tothom, com ha recordat Esperanza Aguirre, per a qui l’“economia sostenible és aquella que no gasta més del que ingressa”. I, qui són els rics?

Per començar, les rendes de capital, encara que abans hagin tributat per aquest estalvi, amb què es poden traure fins a 1.000 milionets, que units als 4.500 que suposa la supressió dels 400 euros regalats abans de votar, però que ara el mag de la cistella amb l’horitzó electoral llunyà recuperarà per ajudar els pobres, suposen un import de 5.500 milions d’euros.

D’on traurà els restants 9.500, fins als 15.000 milions d’euros?, es preguntarà l’eixerit lector que estigui fent els comptes. Ben fàcil. De l’IVA i dels impostos especials, gasolines, alcohol i tabac. És a dir, que a efectes fiscals tots serem rics. Solidaritat també exigeix Zapatero a Rajoy, després d’haver rebutjat la vigília, al Congrés dels Diputats, rebaixes fiscals i ajudes importants per a les Pimes i els autònoms, i totes les retallades de despeses que li ha proposat des del principi de la legislatura. Amb més de 3 milions d’aturats, xifra que suposa un 18 per cent d’atur, el doble de la mitjana comunitària; un dèficit del 10 per cent, que supera àmpliament el límit màxim permès per la Unió Europea, que és del 3%, i una caiguda del PIB anual de més del 4%, donar suport a les pensades, anar a les palpentes i dispendis amb què contínuament ens sorprèn Zapatero seria una deslleialtat, perquè és reforçar les polítiques contràries a les que es necessiten per superar la crisi.

Tots els països que estan superant la crisi ho fan amb fortes reduccions de la despesa pública, amb reformes i rebaixes fiscals, com les que va aplicar amb èxit el Partit Popular, que gràcies a la retallada de les despeses va poder abaixar dos vegades l’IRPF, cosa que va permetre animar la inversió i l’estalvi, crear 5 milions de llocs de treball i reduir en 8 anys l’atur, del 22% que va deixar el PSOE el 96, a l’11%, i el dèficit del 7% al 0%. Són, en definitiva, les polítiques que continua aplicant el PP a les comunitats que governa. Com a Galícia o a Madrid, on se suprimeixen conselleries i no es paga l’impost de successions.

Donar un cop de mà, com demana ZP a Mariano Rajoy, seria tant com deixar la societat espanyola sense l’esperança que hi ha una alternativa capaç de fer una política diferent, cosa que és absolutament essencial per al bon funcionament d’una democràcia, a la qual no ha contribuït precisament aquest president, que no es pot queixar dels suports d’una oposició que el va ajudar a rebutjar el pla Ibarretxe al Congrés, col·labora en la política antiterrorista i fins i tot en les impopulars ajudes al sector financer o a l’enviament de les tropes a l’Afganistan, també guerra com la d’Iraq. Que no continuï buscant ZP responsables dels clamorosos errors de la seva gestió.

De Rodiezmo a Madrid, resulta que abaixar impostos ja no és d’esquerres. De Madrid a Barcelona la realitat d’aquesta nova Espanya, amb el rebost buit, també s’imposa. Al president de la Generalitat, també socialista, que amenaça amb les barricades si no li agrada la sentència del Constitucional sobre l’Estatut, els catalans a la comunitat amb més atur d’Espanya, li han demanat en plena Diada “més ocupació i menys Estatut”. És a dir, menys comèdies i més realitats.
José Ignacio Llorens
Diputat del PP al Congrés

martes 31 de marzo de 2009

Las 70.000 mentiras sobre el agua

Sí, 70.000, sí, tantas como las hectáreas del Segarra-Garrigues, que es la infraestructura más importante para el progreso y el desarrollo futuro de Lleida. Para empezar aclaremos una verdad incontestable. Si no hubiera gobernado el Partido Popular, si Aznar no hubiera ganado las elecciones generales el año 1996, el Canal seguiría siendo la eterna promesa electoral de Pujol antes y de los Presidentes de la Generalitat que le han sucedido, después.

Tuvo que ser la Declaración de Interés General del Segarra Garrigues, aprobada en el Congreso de los Diputados con los votos de PP, CIU e IU, a pesar de los votos en contra del PSOE, la que permitió que las obras pasaran a ser competencia del Estado, pero hasta que no ganó las elecciones el Partido Popular esa competencia no se pudo ejercer, porque como dijo Borrell en un insólito alarde “democrático”, mientras él fuera Ministro la obra no se haría. Fue de las pocas promesas cumplidas por los socialistas.

Pero con el PP en el gobierno llegó el Segarra-Garrigues, como el AVE, la Autovía Cervera Igualada, el Tunel de Vielha,....o sea la mayor inversión anticatalanista de la historia. En el 2004 las mayorías cambiaron en España y los socialistas no tuvieron más remedio que continuar lo que había empezado el gobierno anterior del PP, y entre ello el famoso Canal que habían votado en contra, y que le daba todo el sentido a los 400 Hm3 de Rialb, cuyos detractores ya habían denunciado que sólo serviría para llevar las aguas a Barcelona.

Llegaron las elecciones generales del 2008. Todo el mundo puede recordar que el Partido Popular denunció en solitario que el Govern del Tripartit pretendía desviar las aguas del Segre a Barcelona. Se negó la denuncia hasta la saciedad, se nos llamó de todo a los anticatalanes del PP, hasta que pasadas las elecciones pudimos descubrir que en la cabecera del Segre, en Prats i Sansor, estaban puestas hasta las estacas que señalaban la desviación de las aguas. El Govern catalanista presidido por el socialista Montilla y secundado por el Conseller ecosocialista de IC, Baltasar, dejaba sin agua al Segre y por tanto al embalse de Rialb y al Canal Segarra-Garrigues.

Dijimos desde el PP, que todas las aguas del Segre están en régimen de concesión administrativa para ampliar los riegos del Urgell y dotar los del Segarra-Garrigues, y que la solución para abastecer Barcelona era prolongar el minitrasvase del Ebro a Tarragona, que ya funciona pero del que sobra la mitad, justo lo que necesita Barcelona. Se impuso finalmente la cordura, se abandonó el trasvase del Segre, el transporte del agua en barcos desde Almería, y se aprobó dicha prolongación del minitrasvase desde Tarragona a Barcelona. Pero desgraciadamente llovió y se abandonó el proyecto.

¿Por qué? Porque a los nacionalistas no les importa realmente solucionar los problemas del territorio que dicen defender, los nacionalistas van a lo suyo, “un país, una sola agua”, aunque sea a costa de sacarla de donde no hay. En el fondo lo que rechazan es todo lo que supone una vertebración de España como lo es el PHN, que lo que contempla es trasvasar recursos de las cuencas excedentarias a las deficitarias, es decir en el caso que nos ocupa, la prolongación hasta Barcelona del minitrasvase del Ebro a Tarragona.

Por lo tanto, como puede dejar de llover, como puede repetirse la sequía de Barcelona, el Tripartit ha cambiado la estrategia sibilinamente, y ahora de lo que se trata es de recortar la superficie regable del Segarra-Garrigues para disminuir el caudal que necesita el Canal y disponer así de un sobrante para Barcelona. ¿Y cómo se hace eso, se preguntará el lector, sin irritar a los futuros regantes del Segarra- Garrigues? Pues muy sencillo, se subvenciona desde la Generalitat a un organismo, el Centro Tecnológico Forestal del Solsonés, para que denuncie ante la UE la falta de espacio protegido en el Segarra-Garrigues para las aves esteparias, y para que amplíe en 26.000 Has. más la zona inicialmente destinada a las ZEPAS.

O sea, que a las 20.000 inicialmente exigidas por la UE al gobierno del PP, hay que añadir las otras 26.000 de ahora. Con lo que al final puede ocurrir una de las dos cosas. Que un Canal previsto para 70.000 Has. de riego se quede en 46.000 Has. menos, es decir en 24.000 Has, regables y no sea viable, o que en un alarde negociador presentado a bombo y platillo por el Gobierno Central y el de aquí, ambos presidido por socialistas, la nueva ampliación de las ZEPAS en vez de 26.000 Has. se quede en 13.000 Has. En ambos casos, problema resuelto. Sobra agua para Barcelona y “un país para una sola agua” .

Eso sí, Cataluña con un 30% de la superficie total protegida, de las que 140.000 Has. le tocan a Lleida, y por lo visto una parte importante al Segarra-Garrigues, podrá presumir ante el resto de España, que sólo protege un 16% de su territorio, de una sensibilidad ambiental inigualable gracias a los desvelos ecologistas de un Govern que, nunca mejor dicho, no nos merecemos. Porque también le tendremos que agradecer que haya sido capaz de recortar en la mitad la ampliación de ZEPAS que él mismo ha propuesto a Bruselas. Es el penúltimo acto de un vodevil que vinieron a presentar a los regantes en una solemne sesión sin preguntas el trío de los comediantes, Puxeu, Llena y Baltasar. Los Reyes Magos de la negociación.

Pero falta el último acto de esta historia. Lo tienen que escribir los regantes que no deben conformarse, han de defender lo que es suyo y que a estas alturas ya saben en quien confiar. El Partido Popular, que dice lo mismo en la oposición que en el Gobierno, y aquí y en toda España, les defenderá en Bruselas, en Madrid y en Barcelona. En los Parlamentos. Los demás ya se ha visto lo que han hecho. CIU cuando podía no hizo el Canal, e IC que lo apoyó en Madrid lo quiere dejar sin agua como sus socios del Tripartit, el PSC-PSOE y ERC. Esto es, “un país y una sola agua”. La de Lleida.

José Ignacio Llorens Torres
Diputado del PP en el Congreso